lunes, 12 de septiembre de 2011

“PITIN”

Cursaba el primer año de secundaria en una de las aulas del colegio San José – Arequipa, ubicada al fondo del pabellón que da con la puerta lateral y de primer acceso del colegio. Al final de este estaba su “oficina”; reciento pequeño y cálido que enmarcaban perfectamente su presencia. Era nuestro asesor espiritual, el Padre Benjamín Fernández-Dávila Olivera, queridamente llamado “Pitín”. El sacerdote del abrazo tierno, la cara angelical de un abuelo de cuentos infantiles, de la paciencia, tiempo y oídos, para regalártelos al igual que el consejo preciso que estaba cargado de fe y sabiduría.

Recuerdos tal vez yo me lleve pocos a comparación de mis compañeros de promoción y colegio; pero, fueron suficientes para sentir el amor paternal que me ofrecía y eran tan desconocidos para mí. Me llevo la preferencia al ser llamado y retirado de las aulas para con él conversar –muchas veces fueron en las clases de inglés, ¡grande Padre Pitín!- . “Cuando asomaba su rostro por la ventana pequeña de la puerta de nuestra aula, ya que quedaba a paso de su oficina, muchos hacían señas para ser convocados a su lado, y yo, sin hacer ningún gesto, aún más, me sentía estrujado, escondido entre mi timidez y complejos…, era, al que muchas veces prefería llamar…”

Las memorias son  más que una cadena y medalla con el perfil de la Virgen María de plata que alguna vez me regalo y la extravié entre los matorrales que bordeaban una poza en Yumina, donde nos bañamos con algunos compañeros de aula cuando fuimos a acampar con la promoción -la busque hasta no poder más y me quedó la tristeza por lo que ello representaba- Es el amor de la Madre Inmaculada en Pitín, ese cariño del que les hable y él  muy sabiamente me lo transmitía y sabia la falta que me hacía; me llevo sus palabras que refrescaban los momentos difíciles que él niño-púber vivía; me llevo el abrazo de Jesús en sus brazos. Me llevo su rostro como imagen del amor paternal silente y sincero; y la tristeza de no haberle robado más su tiempo y cariño... "Ser inmenso en cuerpo pequeño"


BENJAMIN FERNÁNDEZ-DÁVILA OLIVERA, S.J.

Nació en Cerro de Pasco en 1919. Falleció el 6 de septiembre de 2011 a los 92 años de edad y 74 de Compañía. Entró al Noviciado de la Provincia de Chile en Chillán el 21 de marzo de 1937; pero los primeros votos los hizo el 22 de marzo de 1939 en el Noviciado del Perú, que había sido abierto el año 1938. Así ya se quedó en el Perú para hacer sus estudios de Humanidades. La Filosofía la estudió en San Miguel en Argentina, y la Teología en Granada en España. Fue ordenado sacerdote 31 de mayo de 1952. Más adelante hizo el doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad Católica del Perú en 1958.

Su primer destino fue el Colegio de la Inmaculada y ahí trabajó como Espiritual de Primaria, Profesor y Secretario del P. Provincial.

Sus largos años de vida le han permitido tener una gran diversidad de trabajos. Sin tener “voto de estabilidad” ha permanecido dos largos períodos en dos lugares de la Provincia: en el Colegio San Ignacio de Piura estuvo 22 años, desde que se iniciaron las clases en abril de 1959 en un local provisional en la Plaza de Armas, y en Arequipa otros 18 años. Pero siempre disponible, como escribió el mismo P. Pitín al Provincial de entonces cuando dejó Piura: “estoy dispuesto a lo que los Superiores ordenen” (18 de agosto de 1981).

En Piura, además de trabajar en el Colegio y en la Pastoral de la ciudad, fue Profesor de Sociología en la Universidad Nacional de Piura, y fue Rector de la misma Universidad durante cuatro años, en época nada pacífica, y donde con su paciencia logró llevar las dificultades con buen ánimo y solucionar las dificultades y las huelgas.

En Arequipa estuvo de Superior de nuestra Residencia, colaboró con el Colegio de San José como Director Espiritual de los menores, y fue asesor del Apostolado de la Oración y del Movimiento Eucarístico Juvenil. En Arequipa también colaboró en el Seminario Arquidiocesano. También tuvo un tiempo, en 1997, de trabajo pastoral con hispanos en Kingston, Carolina del Norte.

Para completar su fecunda tarea apostólica fue miembro del equipo de formación de nuestro Juniorado en Breña durante cuatro años, donde fue muy querido por nuestros juniores, además de colaborar muy activamente en ese mismo tiempo en la Parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados. Finalmente participó como Vice-Rector Académico en el proceso de creación de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Todo eso, a pesar de algunas limitaciones de su salud, ya que fue operado en dos ocasiones de la cabeza del fémur. Y todo lo supo llevar con paciencia y mucha alegría; siendo siempre muy apreciado en la vida comunitaria por su buen carácter y por hacer agradable la vida de los demás.

Descanse en paz, siervo bueno y fiel.

(De la nota enviada por el P. Adolfo Franco SJ, Socio del P. Provincial)

miércoles, 31 de agosto de 2011

Antesala al “Último Regalo”

“Los detalles:
Agrandan el corazón y elevan el espíritu de quien los da;
 alegran y vivifican a quien los recibe”.

Prologo

"El mejor y mayor regalo que Dios nos dio fue su hijo en la cruz -Árbol de amor, pasión y locura-, y al final será mayor su demostración: nos regalará el perdón… pináculo de amor... ¡Oh Misericordioso Señor! Es esa entrega que no reconoce el ideal fundado, sino que nace de la esencia del ser,  se alimenta de la dadiva y crece entre lo sencillo y el detalle libre... cimentado en la convicción de la decisión de amar".

¿Puedo amigo escribir sobre el “amor”? Tanto y poco se ha hablado que fácil de responder no es, no se entendería, ¡no alcanzaría!  ya que no es de fácil o corto aserto… sólo hoy mi historia cuento; no soy sabio, ni filósofo, menos dios; mas una simple analogía puedo hacer desde mi trinchera y corto aprendizaje por lo mi madre y Cristo mostrado. Tal vez me tomes como idealista mas no creo ser un antagonista.

Es camino ajustado, y si tu andar es pausado como la de un niño, sin tiempo, sin miedo; sólo asombrándote y admirando aquel camino que optaste seguir llevándote a que en cada parada veas coloridos y diversos paisajes, aromas que  perfuman los parajes que una y otra vez deseas  transitar… Serán siempre únicos y nuevos.

Habrá confusión, miedo e indecisión porque  la mente pueda que instaure, “no escuche”, imponiendo su razón; vocifere aduciendo vidas diferentes... mas atisbar debes la mejor solución, debe haber convicción en el corazón, más la felicidad de eternos momentos que afirmarán tu opción a elegir y facilitará la palabra… a la hora de cortejar.

El temor acompaña en justa medida, pues valoras esta decisión… ¡la respetas! y por supuesto a quien elegiste y  deseas lo mejor, pero, "el corazón es impertérrito cuando se siente en lo alto de la colina de la suerte de los sueños".  Lo acompañarás con la lucha de cada día y crueles carencias vetustas para ser mejor, ser auténtico, ser libre, para ser compañero en camino de uno que lo hacen dos... que se hace en Él… Artesano de la obra que tú soñaste en pasión, en locura, seguridad y unión.

¡Déjate llevar por tu corazón! habrás oído, cierto es, atento y con valor ¡escúchalo! déjate llevar, verás que sencillo puede ser esa comunión mágica sintiendo la presencia de Dios, creador del perfecto amor y no se perderá la gran fiesta que hay en ti, en ella…en cada bella unión y ahí verás qué sencillo que era… AMAR

La razón del presente

¿Ella?… Al principio ya la creó Dios, entre océanos en calma y suave brisa, con largos ratos de vientos y tempestad, encontrándola en verdes praderas de aire cristalino...

en el pasado, esperarla paciente  en su ausencia, volar suavemente con su presencia, sentirla en silencio y como cimiento… Es un espíritu que aquilatando paz va, fluyendo entre sal  y su raro  dulzor; entre su belleza y el fragor de mi pasión que discurre en el río a orillas de nuestra piel y, ¡loco seria! sí al  ver su cuello, hombros y espalda; su color, calor y el aroma que desprende… tan cerca mío… no los desearía. ¡Orate!, soy en mis formas de amor… ¿y cómo no desvariar? más aún si me dice que me ama deslumbrando sonrisas entre resquicios  que aún queda entre los dos y es que me enloquecen sus pensamientos, sus gestos, sus razones inefables y saber que me quiere confusamente así….
Es cima en espera jamás conquistada… volcán a punto de erupción; bruja buena o hada madrina de este bosque encantado, tierra virgen, río misterioso, luna llena... en oscuro anochecer y sol abrasador que cobija... Mi corazón hechizado ha quedado del bello paisaje que deleita mi mirar… es haberla soñado

Si me preguntas ¿cómo es un beso suyo? Te respondo sin pensar, porque mis labios lo musitarían, sucesivamente cuerpo y alma lo dirían a flor de piel porque es el inicio a la locura de tanta ternura que en estos gesto de amor se untan…Un beso suyo ilusionada es pasión con suavidad a la espera de otro roce, sabiéndose apasionada, disipada, en ardid debilidad y es el fin de tanta espera para perderse en embelesos, fruición y se enseñorea de los besos a mi manera ¡y yo!, esclavo de sus besos. Y el ocaso de un beso que se da con ardid osadía, es solamente la suavidad de su piel acariciando la mía...

¡Oh, qué mejor para afrontar un crudo invierno!, ¡qué aroma, mejor que el de un café!, ¡qué mayor sustento que sus brazos y mirar! No hay chimenea de hogar que despida halito superior que los que me otorgan las pulsaciones de su corazón, el vaivén de su escondido vientre y el ardor de sus roces; la luz tenue de sus ojos que invitan a la hora precisa de amar, volar y rodar en el aire vital de tal estampa…

¿Por qué la quiero?... ¡uhm! si supiera la respuesta encontraría la manera de encauzar tal savia que emana de mi ser;  filósofo dar respuesta no podrá, ni psicólogo, ni doctor, ni asceta podrán curar esta adicción, enfermedad... o chaladura. El  por qué la amo: Respuesta intrincada que la razón confunde y en silencio es hondura del corazón... Arcano que no he de investigar para descubrir el ¿por qué? de este bien y exponerlo al viento sin que suene a jactancia, que es el amor en el tiempo y la distancia, que es lo que sueño y espero…

“ Dueño de soledades el silente y errante viajero siguiendo a la magia de su olor, amando sus detalles, confesando sus talentos, riendo y disfrutando sus alegrías, alaridos, silencios y pensamientos va”.


El inicio de lo último

Escribo en hojas blancas malditos pensamientos, pesadillas o profecías que vislumbraron el ocaso de un amor, que terminaría en penumbras…

 Te veo pasar con tu chaleco blanco -mientras avanzas te lo vas quitando-, andar pausado, mirada al suelo, pensamiento elevado…, austero… Yo a lo lejos.

Buscas el vehículo que te lleve al lugar...quizá vacío; quizá te esperan, no un hermano, tal vez un gran señor o algún niño. Llevas un maletín que creo reconocerlo, pero,  mi vista queda en esa mano que otrora discurría en mi cinturón y sutilmente sujetaba mi mano; manos santas para el enfermo, autógrafa de la receta, la que inyecta el antídoto, alivio y reposo... ¡¿Dime quién mano verá a este cuerpo acmé soportado por pies y manos adustas, corazón ultrajado y de sueños agoreros?!...

Debí darme cuenta… y creo que lo noté, pero fue más la ingenuidad de este amor que caro pagué. Inocencia al no saber y creer que aún podía luchar cuando la decisión tomada estaba y su razón  sin apertura se hallaba; debí darme cuenta que la dureza de tal ser y la frialdad de su actuar era porque ya todo estaba establecido y no daría tregua al avance de la terminación; que el tiempo cedido era para advertir la cruel realidad... ¡no! para falaz esperanza, si no para saber que perdía otra vez. “Vacío, día vacío de tonta espera en mi mente perturba… una vida –absurda-  suficiente no fue para qué lo anhele”.

Aunque sean corazones los que se rompan, el amor que iba creciendo se frustre y la palabra inconcebible será resignación. Las preguntas seguirán “inocentes y torpes” ¿por qué muere un amor?, ¿quién lo mato?, ¿por qué todo cambia, así de pronto?, no hay ideas, no hay respuestas, no hay ya nada. Hay tantas razones allá y tantos dolores acá; pero, algo de ella se quedo y no quiere partir, se impregno en las paredes del recuerdo; algo de ella es fuerza en la razón y la ausencia es el socavón en el que no se encuentra ni la sombra, ni la luz del final que en tal apoplejía uno espera.

Colofón

Esta ofrenda fue impresa en el taller gráfico del andar, en el inicio y final del instante verdadero, profundo, creativo… Dádiva propia y no formato exigido, contradictoria al sistema que mata al niño libre, su intuición, la sencillez y posiblemente tanta sensibilidad.

Contradictorio corazón que elige la libertad de sus amarras, a la opción de la condena
a la soledad fría del cuerpo y a la ida alma. ¡Contradictorio es el amor!, porque es locura más que… buenas razones, lógicas consultas, adultas opiniones o viejas teorías. No hay negación en el presente que habla de realidades verdaderas y profundas, de alimentos para seres alados.


Edición independiente porque no son dos, son uno, “yo soy tú y tú eres yo... cuerpo y espíritu… que se pertenecían en tonta espera…” Ese es el regalo impronta de tu presencia y ausencia grabada desde siempre.

jueves, 18 de agosto de 2011

El Perú es grande de punta a punta

Parte Segunda

Trujillo: capital de La Libertad también me presento Chan Chan, palacio Chimú (cultura Pre Inca) quizá el más grande en América del Sur; su valle Moche donde se come un rico pato y se erigieron las huacas de la Luna y del Sol –pirámides Moches de adobe y barro-. Su plaza  de balcones coloniales, casas históricas, el cebiche con yuca, el seco de cabrito con frejol –una delicia para mi paladar-. También Huamachuco que de cierta forma y por lo que viví en su plaza y alrededores hace honor al nombre del departamento -distrito de Sánchez Cerro, lugar histórico, de poetas, pensadores y héroes nacionales-, donde me sentí plenamente libre… y eleve el orgullo con Marca Huamachuco; ruinas pre incas de gran extensión que se encuentran en plenos estudios y revalorización.

Siguiendo el Qhapac Ñan por Huamachuco, una laguna me albergo –Cushuro- susurrándome con el frio algunos versos; también llegue a Cajabamba, distrito de Cajamarca, pueblo en desarrollo con una historia aún por explotar y difundir que me presento uno de los valles más hermosos que he visto, amplio y frondoso, de cerros imponentes de diversos colores, nubes pomposas como fondo de marco -como son las serranas-, sus árboles frutales de las grandes huertas y sembrados que te saludaban en todas las casas que mi hicieron recordar Chanchamayo, La Merced – Junín, la selva peruana donde mi sobrino Sebastián lloró ante la aplicación de la vacuna que nos dejo un sello amarrillo en el DNI; donde sus frutas anaranjadas tanto las ovaladas como las achatadas se dejaban vencer por la gravedad, su maduración y nos acompañaban en todos los caminos que recorríamos para llegar a estrechos andares para poder divisar los espectáculos más extraordinarios de la naturaleza, plantas diversas e inmensas, aves multicolores y las cataratas que vanidosas se mostraban desde lo lejos, te atraían, llegabas a ellas y luego con un fuerte rechazo no dejaban que llegues a su interior, (cualquier semejanza con alguna mujer es pura coincidencia de la naturaleza)

Para llegar a esos destinos necesariamente y también por ser la capital hay que llegar a Lima y más allá que tiene una reputación de ser Lima la horrible (frase característica que nace del libro de Salazar Bondy), guarda en su inmensidad tanta historia y belleza que se va recuperando poco a poco, y va desde su norte chico: Huacho con su campiña tierra de los ancestros de mi cuñado y donde me quede plácidamente dormido con un buen vino artesanal, su centro histórico, sus haciendas en Ate Vitarte al este; al oeste su inmenso litoral de variables playas o Lurín en el sur con su tradicional chicharon por el camino; donde con fulbito y pachamanca pasamos un domingo familiar y amical. Lima guarda tanta historia que a pesar que he viajado muchas veces ahí, me falta conocer y debo hacerlo.

Así también me pasa con varios lugares por el norte y centro del Perú, que espero que Dios y la vida me lo permita hacer.

sábado, 6 de agosto de 2011

Soy peruano, soy arequipeño

Parte Primera


La emoción empieza muy fuerte, hombres y mujeres de un negro predominante asaltan la Alameda de la Merced hasta llegar a la Plaza de Armas –precedidos por bellas adolescentes de un blanco humo, unas interpretan  pampeñas, las otras con gracia y pundonor la zapatean-; panderetas y banderas danzantes, cuerdas alegras que musicalmente invitan a los transeúntes a detenerse y aplaudir… son tunas, no se comen, pero igual y mejor es su deleite.

Es agosto y Arequipa está de fiesta, veo que también salen a embellecerla sus mujeres de formas distintas, y a cada dos pasos me encuentro con una… si no resalto cada detalle de ellas y sus bellezas diversas, es que la homenajeada es otra; la madre de todas: “Arequipa”. Es mi centro del país donde nací: "Perú", e igual a ella es magnánimo… Lo es y hace unos días atrás celebramos la conmemoración de su independencia; días antes pude comprobar una vez más la belleza de sus parajes, la imponencia que tuvieron y dejaron sus culturas Pre e Incas; de norte a sur, costa sierra y selva… el mar de Grau, sus ríos, lagos y lagunas; su riqueza en flora y fauna. No lo digo de puro orgullo de haber nacido en esta tierra del sol o por una repentina identidad festiva, es la comprobación por las oportunidades que Dios me dio, me da y me dará de recorrer mi Patria.

He podido disfrutar de algunas de sus playas (dicen que demuestra un botón): Boca del Rio de piedritas de variadas formas y colores en Tacna la Heroica (pueblo patriota remitido a las pruebas) de donde nació el amigo-hermano, con su Alto de la Alianza monumento manifiesto de su valor; las riberas del mar de Ciudad Nueva - Ilo en Moquegua, ciudad tranquila del buen cuy, el macerado embrujador y la palta fuerte -rica y de exportación-; la Punta de Bombón, Conto, Mejía, Catarindo (piscina natural) y sus primeras orillas en Mollendo y no hay como ese mar bravo –al igual que sus hombres de buena chispa y mujeres de gracia y talento-, donde uno se divierte con las olas o ellas se divierten contigo; Cerrillos, Primavera, Santa María y la Punta en Camaná del buen arroz, la mejor yuca... playas blancas y a excepción de la Punta que es de diversión y bullicio, las demás son familiares -llegan también primos, tíos, abuelos y amigos- y tranquilas; sin dejar de mencionar el Choro –agua, arena y vegetación convergen en mi retina como propuesta de un lugar perfecto-. Las riberas pacificas del sur de lima, el pueblo de San Bartolo con su abra de piedritas y arena inquieta… la costa verde (en recuperación, dónde otrora veraneaba la aristocracia limeña) y la punta en el Callao de piedras y zapatillas que se pierden en el mar; Puerto Mori y Huanchaco -playa mística, histórica y artesanal- en Trujillo… Aún varias más me esperan en gran litoral peruano.

miércoles, 6 de julio de 2011

EL ÚLTIMO PENSAMIENTO

I

Algunas frases…, tan sólo palabras
o pensamientos míos recordarás,
entonces sabrás que ahí me hallarás.
Sonará mi voz en el recuerdo deslucido,
mi mirar triste, la sonrisa y su latido,
mi silencio, la verdad y lo profundo.

II

Tal vez tu memoria te recuerde,
gesto amargo de un triste duende,
mi mirada lejana y mi sonrisa tarde,
como todo lo demás que se marchita,
desde tu partida, ausencia no prescrita
y la palabra última que quedó inscrita.

III

Si los razonamientos fueron vencidos,
por la palabra libertad que da oídos,
recuerdas un corazón loco y sus latidos,
que silencios y de soledad refuerzan.
Manos añoradas que ya no te rozan,
y las tuyas tristes un rostro esbozan.

IV

Quedarán amigas y viejas compañías
fantasmas fríos, soledades y agonías,
la presencia de un Cristo y mis letanías,
con mis raras filosofías que guardarás,
y con mis últimos pensamientos partiré,
en busca de un amor que cobijaré.


De próximo poemario a publicarse
"El Último Regalo" 

viernes, 27 de mayo de 2011

En tiempo de elecciones: “Elegir debo”

Sobre dignidad y riquezas… sobre lo que hasta ahora se ha logrado, lo que se tuvo que vencer y lo que se puede arriesgar. Entre temores y dudas, cambios, opiniones y acercamientos… nos vemos obligados a elegir y aunque sigo creyendo firmemente que algo más podríamos y deberíamos hacer… aunque suene iluso llegar a superar los dos tercios del total y realizar nuevas elecciones presidenciales -lo permite el artículo 365 de la Ley Orgánica de Elecciones-.

Tal vez mi opinión sea sugestiva y no objetiva al igual que la metáfora a utilizar, pero bueno, ahí va…

Hoy que los pasos son agigantados, van de prisa y el futuro no perdona pausas en el presente; debo elegir -para no andar sólo pues el sistema obliga- a mi futura compañera entre dos personas que no sólo no me inspiran confianza, sino que también han demostrado con hechos de lo que son capaces, o de lo que realmente quieren y eso es poder y control, no el “amor” que proclaman por medio de sus portavoces “amigos”. Prometen quedarse el tiempo justo, pero hay pruebas y razones que su presencia -cuales fuera- me sofocará.

Uno. ¿Cómo volver a tomar aquella ex esposa que tanto daño me hizo?, que primero me dice que lo hizo por mi bien y después pide perdón por las fallas cometidas anteriormente sin especificar según ella cuales eran tales. Cómo creerle si sigue con las mismas amistades, peor aún su “chochera”, su segundo, el que va a su lado me da urticaria sólo el verlo, es de lo mas soberbio y creedor ser dueño de la verdad entre otras "gracias" –me pasa lo mismo con ella y la otra opción-.  ¿Aceptar a quien en el pasado me causo tanto daño psicológico, social, político, laboral –me daba migajas para que yo no esforzara en trabajar mas tan sólo propinas para tomar mis buenos tragos- cultural e intelectualmente con su manera de forzarme a ver y leer programas-periódicos chichas, escándalos mediáticos y faranduleros para que me distraiga y así tapar toda su traición?. Y si hablamos de felonía no tiene nombre lo que le hizo a su madre por tratar de defenderme…. ¿Qué hizo con mis ahorros que los utilizamos para pagar sus estudios?, hasta ahora no se ven resultados, ¿quién se ha apoderado de las tierras, minas y otros bienes de mi familia?... ahora vuelve a venir con la cara disfrazada a querer más… No está sólo en juego mi dignidad con esta persona, es la vida misma, es creer que porque tiene “mejores relaciones” mi futuro por lo menos va estar asegurado económicamente, mediocremente, sin libertad, sin opciones, sin paz… Esconderé mi video cámara para que ya no filme sus traiciones pornográficas con sus amigos de turno.

Dos. De la otra opción sé muy poco, comprobado –más que los chismes que llegan de mis vecinos que algo o mucho deben tener de cierto-. No tiene buenas relaciones con su familia, pero se sabe que por educación son muy extremistas y violentos, que la fuerza impera sobre la razón y fue educada para ordenar y obedecer, no para razonar. También sus relaciones y amistades del pasado hablan muy mal de lo que puede hacer conmigo. Me hace creer que me someterá a sus ideas que además de ser antiquísimas son ineficientes para lograr un hogar prospero, digno y real. Hay el miedo de amanecer castrado y mis gónadas de alimento para sus “perros hambrientos”... ¿A quién elegir debo?

Con Keiko es jugar a la ruleta rusa donde el único participante eres tú, ósea, si no te toca a la primera te toca a la última, pero es seguro que caes y no vas a poder escaparte por que te cercarán sus correligionarios, familiares, militares y medios comprados. Con  Ollanta es un salto al vacío sin saber si traes paracaídas o no, y si lo tienes abajo quizá estén sus reservistas para agujerearlo y caer en picada. Y si entre ellos se pelean por ser el Cáncer o el Sida, deberíamos saber cuál es cuál, quizá para poder decidir; porque el primero lo curas detectándolo a tiempo y el segundo no contrayéndolo. ¿Cuál? para no contraerlo y ¿cuál? Para estar atentos y evitarnos recibir quimioterapia eternamente y así no estar condenados en vida.

Y no es por cobardía, Pilatos, facilista o conformista mi opción  -aún no definida totalmente por tal panorama que se presenta- es todo lo contrario, creo más bien que muchos de los que están eligiendo por una de estas dos opciones, más allá de los creen en ellos porque están igualmente cegados mentalmente, son por comodidades y beneficios personales (con perdón de quienes no les queda otra), o por miedo a perder lo poco que han logrado.

Si uno de ellos jodió al Perú durante 11 años y el otro lo ha venido haciendo continuamente con sus interrupciones a nuestras labores durante diez años con “apoyo” de los fogoneros que sin dos dedos de frente eran los gobernantes de turno… ¿Por qué nosotros nos tenemos que quedar quietos, callados y con la rabia por dentro sin tomar otra opción más que elegirlos?

De lo que estoy seguro y para aquellos que dicen que no se pierde la dignidad, caray, ¿que entenderán por dignidad? Aparte también sería un insulto a mi inteligencia, al recuerdo, a muertos, al dolor de sus familiares (ni un centavo más en mi bolsillo vale la vida de un ser humano), que por Fujimori no voto.

Si al final algo hay que hacer. Se tendrá el valor perdido de los estudiantes que en otrora hasta por el respeto de su medio pasaje defendían; se tendrá la pluma lista, firme, no la de plata u oro regalada; sino quizá de junco que se dobla pero que seguirá vertical de paso horizontal y continuo.

Quizá no tengo mucho que perder, pues nada me ata a esta vida, pero pienso en mis sobrinos y más allá que ya les dejamos un mundo casi quemado y seco, por lo menos tengan valores, pensamientos y razonamientos propios, libres en elección y que no vean más en la vida y en medios sesgados tanta porquería, a dos señores con sus sonrisas tan hipócritas y de miradas llenas de deseo y rabia…  Y por la lucha que hacen mis hermanos por sacarlos adelante.

No sé si las demás opciones que había antes eran buenas, no lo creo ahora, ya que no pudieron vencer su ego, ansias de poder y unificarse para un consenso único y en beneficio del país que ahora nos someten a tremenda encrucijada.

lunes, 23 de mayo de 2011

Distinto andar – En el arte de vivir

Solo la tarde podía reflejar el misterio de su mirada, mas no acompañar ni denunciar el pensamiento de su corazón. Mas el caminante prosiguió sin calcular la resistencia que sus pies le podían dar –no había espacio para pensar en la pesada cuesta futura del regreso-, no se percato del sudor, aquella agua salada que recorría por su frente; ni reparo en el cansancio que se empezaba a sumar... no importaba.

Sus ojos no veían nada, era como andar dormido, sus sueños guiaban su camino y siendo estos tan profundos que ni el ruido de la gente que a prisa transitaba lo despertaba; sólo percibía su respiración como un murmullo de su existencia y de la presencia de un Dios que estaba seguro que lo acompañaba; es por eso que su soledad no era triste y su silencio era primero una comunión con su interior y este a la vez comulgaba con su Dios.

La ruta consciente era de concreto, cemento, asfalto...; mas la de sus sueños era una trocha antigua, lejana, como la de un pueblo olvidado; un camino de herradura o por las piedras de un río. Nada cómodo para actual humano, pero si lo eran para sus pies ya no cansados, porque veía alas puestas en sus talones y sabía que podía volar, saltar, soñar, danzar y seguir sin mirar atrás, sólo la piedra siguiente a sortear o al viento cortar en hojas para sus versos cantar.

Era el loco conocido que el pueblo veía pasar, que lo querían quizá porque a nadie molestaba, pero a veces asustaba, por sus gritos despavoridos de libertad... Su estado de inconsciencia lo hacia diferente al ido mundo que lo miraba bajar por las aceras de siempre, que él las hacia diferente con potente imaginación lo cual era su fascinación... pensar, soñar, idear, crear y recrear con gran regocijo historietas de amor, de prosperidad; de osadas aventuras y con el galardón obtenido por su proeza y loable actuación.

Que absurdo andar –a veces pensaba- ¡Ah! un momento de lucidez... que triste despertar, será mejor volver a dormir, haciendo del lecho la ruta de tu vida y así no sentirse lacerado por el pasado o angustiado por el futuro...

Es un hombre que camina bajo la lluvia; ve a su hermano pasar y no le dice nada, pero espera encontrar una respuesta en su mirada, quisiera detenerlo, pero, se marcha y es mejor, para que molestar, para que interrumpir su andar, puede que llegue más lejos de donde tú estás. Eso se le vislumbra por lo rápido de su andar y la firmeza de su estampa bien pulida.

 Avanza cuadras por las grandes avenidas con la cabeza mojada y hasta los hombros ya sienten la humedad del agua que la casaca vieja no pudo contener, al igual que las zapatillas no detuvieron la entrada y las puntas de los pies también están ya frías, pero eso es una pequeña molestia que no menoscaba lo ida que esta su mirada, ni lo lleno de su mente. “Es mejor andar hacia la nada que detenerse en mucho menos”. Así los pensamientos van y vienen, es un mar de preguntas, de incógnitas, de respuestas que sólo ayudan a respirar... por el momento; al igual que los sueños y las fantasías creadas por el dictamen, pero el enfermo esta desahuciado, el preso está sentenciado, pareciera que el destino existiera y estaría bien marcado. Es un ser inextricable… más que importa.

La lluvia cesa y el aire ha sido purificado, media vuelta y el ascenso empieza; hay un rincón que espera, un descanso que es propio y real, hay las sonrisas cuando imagina un presente no muy lejano, distinto… Empieza en al andar, en el regazo… donde él quiera de nuevo ser el hacedor de historietas, a entrar a su mundo inexpugnable  -llamado por todos orate, nominación simple y honorable- más a esta forma de vida de un caminante, uno más, o quizá ninguno... o sea el único.