viernes, 27 de mayo de 2011

En tiempo de elecciones: “Elegir debo”

Sobre dignidad y riquezas… sobre lo que hasta ahora se ha logrado, lo que se tuvo que vencer y lo que se puede arriesgar. Entre temores y dudas, cambios, opiniones y acercamientos… nos vemos obligados a elegir y aunque sigo creyendo firmemente que algo más podríamos y deberíamos hacer… aunque suene iluso llegar a superar los dos tercios del total y realizar nuevas elecciones presidenciales -lo permite el artículo 365 de la Ley Orgánica de Elecciones-.

Tal vez mi opinión sea sugestiva y no objetiva al igual que la metáfora a utilizar, pero bueno, ahí va…

Hoy que los pasos son agigantados, van de prisa y el futuro no perdona pausas en el presente; debo elegir -para no andar sólo pues el sistema obliga- a mi futura compañera entre dos personas que no sólo no me inspiran confianza, sino que también han demostrado con hechos de lo que son capaces, o de lo que realmente quieren y eso es poder y control, no el “amor” que proclaman por medio de sus portavoces “amigos”. Prometen quedarse el tiempo justo, pero hay pruebas y razones que su presencia -cuales fuera- me sofocará.

Uno. ¿Cómo volver a tomar aquella ex esposa que tanto daño me hizo?, que primero me dice que lo hizo por mi bien y después pide perdón por las fallas cometidas anteriormente sin especificar según ella cuales eran tales. Cómo creerle si sigue con las mismas amistades, peor aún su “chochera”, su segundo, el que va a su lado me da urticaria sólo el verlo, es de lo mas soberbio y creedor ser dueño de la verdad entre otras "gracias" –me pasa lo mismo con ella y la otra opción-.  ¿Aceptar a quien en el pasado me causo tanto daño psicológico, social, político, laboral –me daba migajas para que yo no esforzara en trabajar mas tan sólo propinas para tomar mis buenos tragos- cultural e intelectualmente con su manera de forzarme a ver y leer programas-periódicos chichas, escándalos mediáticos y faranduleros para que me distraiga y así tapar toda su traición?. Y si hablamos de felonía no tiene nombre lo que le hizo a su madre por tratar de defenderme…. ¿Qué hizo con mis ahorros que los utilizamos para pagar sus estudios?, hasta ahora no se ven resultados, ¿quién se ha apoderado de las tierras, minas y otros bienes de mi familia?... ahora vuelve a venir con la cara disfrazada a querer más… No está sólo en juego mi dignidad con esta persona, es la vida misma, es creer que porque tiene “mejores relaciones” mi futuro por lo menos va estar asegurado económicamente, mediocremente, sin libertad, sin opciones, sin paz… Esconderé mi video cámara para que ya no filme sus traiciones pornográficas con sus amigos de turno.

Dos. De la otra opción sé muy poco, comprobado –más que los chismes que llegan de mis vecinos que algo o mucho deben tener de cierto-. No tiene buenas relaciones con su familia, pero se sabe que por educación son muy extremistas y violentos, que la fuerza impera sobre la razón y fue educada para ordenar y obedecer, no para razonar. También sus relaciones y amistades del pasado hablan muy mal de lo que puede hacer conmigo. Me hace creer que me someterá a sus ideas que además de ser antiquísimas son ineficientes para lograr un hogar prospero, digno y real. Hay el miedo de amanecer castrado y mis gónadas de alimento para sus “perros hambrientos”... ¿A quién elegir debo?

Con Keiko es jugar a la ruleta rusa donde el único participante eres tú, ósea, si no te toca a la primera te toca a la última, pero es seguro que caes y no vas a poder escaparte por que te cercarán sus correligionarios, familiares, militares y medios comprados. Con  Ollanta es un salto al vacío sin saber si traes paracaídas o no, y si lo tienes abajo quizá estén sus reservistas para agujerearlo y caer en picada. Y si entre ellos se pelean por ser el Cáncer o el Sida, deberíamos saber cuál es cuál, quizá para poder decidir; porque el primero lo curas detectándolo a tiempo y el segundo no contrayéndolo. ¿Cuál? para no contraerlo y ¿cuál? Para estar atentos y evitarnos recibir quimioterapia eternamente y así no estar condenados en vida.

Y no es por cobardía, Pilatos, facilista o conformista mi opción  -aún no definida totalmente por tal panorama que se presenta- es todo lo contrario, creo más bien que muchos de los que están eligiendo por una de estas dos opciones, más allá de los creen en ellos porque están igualmente cegados mentalmente, son por comodidades y beneficios personales (con perdón de quienes no les queda otra), o por miedo a perder lo poco que han logrado.

Si uno de ellos jodió al Perú durante 11 años y el otro lo ha venido haciendo continuamente con sus interrupciones a nuestras labores durante diez años con “apoyo” de los fogoneros que sin dos dedos de frente eran los gobernantes de turno… ¿Por qué nosotros nos tenemos que quedar quietos, callados y con la rabia por dentro sin tomar otra opción más que elegirlos?

De lo que estoy seguro y para aquellos que dicen que no se pierde la dignidad, caray, ¿que entenderán por dignidad? Aparte también sería un insulto a mi inteligencia, al recuerdo, a muertos, al dolor de sus familiares (ni un centavo más en mi bolsillo vale la vida de un ser humano), que por Fujimori no voto.

Si al final algo hay que hacer. Se tendrá el valor perdido de los estudiantes que en otrora hasta por el respeto de su medio pasaje defendían; se tendrá la pluma lista, firme, no la de plata u oro regalada; sino quizá de junco que se dobla pero que seguirá vertical de paso horizontal y continuo.

Quizá no tengo mucho que perder, pues nada me ata a esta vida, pero pienso en mis sobrinos y más allá que ya les dejamos un mundo casi quemado y seco, por lo menos tengan valores, pensamientos y razonamientos propios, libres en elección y que no vean más en la vida y en medios sesgados tanta porquería, a dos señores con sus sonrisas tan hipócritas y de miradas llenas de deseo y rabia…  Y por la lucha que hacen mis hermanos por sacarlos adelante.

No sé si las demás opciones que había antes eran buenas, no lo creo ahora, ya que no pudieron vencer su ego, ansias de poder y unificarse para un consenso único y en beneficio del país que ahora nos someten a tremenda encrucijada.

lunes, 23 de mayo de 2011

Distinto andar – En el arte de vivir

Solo la tarde podía reflejar el misterio de su mirada, mas no acompañar ni denunciar el pensamiento de su corazón. Mas el caminante prosiguió sin calcular la resistencia que sus pies le podían dar –no había espacio para pensar en la pesada cuesta futura del regreso-, no se percato del sudor, aquella agua salada que recorría por su frente; ni reparo en el cansancio que se empezaba a sumar... no importaba.

Sus ojos no veían nada, era como andar dormido, sus sueños guiaban su camino y siendo estos tan profundos que ni el ruido de la gente que a prisa transitaba lo despertaba; sólo percibía su respiración como un murmullo de su existencia y de la presencia de un Dios que estaba seguro que lo acompañaba; es por eso que su soledad no era triste y su silencio era primero una comunión con su interior y este a la vez comulgaba con su Dios.

La ruta consciente era de concreto, cemento, asfalto...; mas la de sus sueños era una trocha antigua, lejana, como la de un pueblo olvidado; un camino de herradura o por las piedras de un río. Nada cómodo para actual humano, pero si lo eran para sus pies ya no cansados, porque veía alas puestas en sus talones y sabía que podía volar, saltar, soñar, danzar y seguir sin mirar atrás, sólo la piedra siguiente a sortear o al viento cortar en hojas para sus versos cantar.

Era el loco conocido que el pueblo veía pasar, que lo querían quizá porque a nadie molestaba, pero a veces asustaba, por sus gritos despavoridos de libertad... Su estado de inconsciencia lo hacia diferente al ido mundo que lo miraba bajar por las aceras de siempre, que él las hacia diferente con potente imaginación lo cual era su fascinación... pensar, soñar, idear, crear y recrear con gran regocijo historietas de amor, de prosperidad; de osadas aventuras y con el galardón obtenido por su proeza y loable actuación.

Que absurdo andar –a veces pensaba- ¡Ah! un momento de lucidez... que triste despertar, será mejor volver a dormir, haciendo del lecho la ruta de tu vida y así no sentirse lacerado por el pasado o angustiado por el futuro...

Es un hombre que camina bajo la lluvia; ve a su hermano pasar y no le dice nada, pero espera encontrar una respuesta en su mirada, quisiera detenerlo, pero, se marcha y es mejor, para que molestar, para que interrumpir su andar, puede que llegue más lejos de donde tú estás. Eso se le vislumbra por lo rápido de su andar y la firmeza de su estampa bien pulida.

 Avanza cuadras por las grandes avenidas con la cabeza mojada y hasta los hombros ya sienten la humedad del agua que la casaca vieja no pudo contener, al igual que las zapatillas no detuvieron la entrada y las puntas de los pies también están ya frías, pero eso es una pequeña molestia que no menoscaba lo ida que esta su mirada, ni lo lleno de su mente. “Es mejor andar hacia la nada que detenerse en mucho menos”. Así los pensamientos van y vienen, es un mar de preguntas, de incógnitas, de respuestas que sólo ayudan a respirar... por el momento; al igual que los sueños y las fantasías creadas por el dictamen, pero el enfermo esta desahuciado, el preso está sentenciado, pareciera que el destino existiera y estaría bien marcado. Es un ser inextricable… más que importa.

La lluvia cesa y el aire ha sido purificado, media vuelta y el ascenso empieza; hay un rincón que espera, un descanso que es propio y real, hay las sonrisas cuando imagina un presente no muy lejano, distinto… Empieza en al andar, en el regazo… donde él quiera de nuevo ser el hacedor de historietas, a entrar a su mundo inexpugnable  -llamado por todos orate, nominación simple y honorable- más a esta forma de vida de un caminante, uno más, o quizá ninguno... o sea el único.

jueves, 28 de abril de 2011

Esencia y Camino – En el arte de vivir

Un avatar se dedica a la vida ascética, alejándose de los deseos y apegos de este mundo que causan daño y dolor… ¿paradoja?; pero es más paradójico que cuando obtienes lo ansiado se convierte en adoración y cadenas, y quieres más; en vez de buscar ser sólo espíritu, alma libre de un cuerpo que sólo pide, una mente que cuestiona y divide…

Escuche alguna vez, que para crecer espiritualmente, tienes que saber lo peor que puedes hacer… Me dejo pensado y revisando mi vida por mucho tiempo.

Y es que quizá cuando sepas lo peor que ha cobijado tu interior y a donde puede llegar, ves también lo mejor de ti y te fortaleces espiritualmente para poder vencer aquello que inclusive muchas veces no entiendes ¡cómo pudiste haberlo hecho! Te vuelves más espíritu porque sabes que el cuerpo es quien ocasiona las otras acciones: el deseo enloquecedor, su adhesión a lo material, sus pensamientos de odio y venganza o de auto destrucción, etc. Entonces reconoces que tu alma puede estar siendo aplastada y necesitas rescatarla; para ello, primero tienes que encontrarla, hacerla más fuerte para contraatacar y vencer. Necesitas saber que hay en ti; siempre pongo este ejemplo: “si un mendigo va a tu casa a pedirte algo, necesitas saber que hay en su interior, para saber que le puedes dar; igual pasa con la persona; necesitas saber que hay dentro de ti, para saber que puedes dar y darte”… e ahí que empiezas a cambiar y crecer.

Necesitamos conocernos y el descubrirnos es parte del caminar, a veces tenemos todo tan controlado que no podemos saber quiénes somos realmente aunque nuestra vida pase en cierta “calma y seguridad”, con pocos errores, por ende aciertos pocos, repetitivos y eternos. No temas el andar, teme el no hacerlo y quedarte aplastado en un rincón, que es lo que mayormente el mundo nos ofrece. No temas el caerte, teme quedarte en el hueco que sabemos muy bien es originado por nosotros, entonces somos capaces de rellenarlo.

El sentirse “mal” – angustiado, deprimido, molesto o inquieto- tal vez no sea más que una señal que tu interior manda para saberte vivo cuando a veces piensas que ya no hay razón de vida, y estos sentimientos te llevan a palpar parte fundamental de ti, aunque pueda ser que todos a tu alrededor no notan tu presencia o nada te hace sentirte real o que, algo o alguien ciertamente importante o transcendente palpe tu ser. 

Cada momento tiene su espacio determinado y hay que vivirlo: como la tristeza; hay que sentirla y puede ser hasta “saborearla” y dejarla ahí, en su momento, sabiendo que es parte del caminar…, pero no dejarla trascender y que se convierta en sufrimiento, que a diferencia de la tristeza, que es algo más emocional-sentimental y del instante; ésta es más mental y por ende dañino y duradero. También el desconocerse en ciertas circunstancias difíciles de la vida por los cambios que uno descubre en su actuar –y que a veces no nos gusta o creemos que no es el de siempre-, pensar y decidir; y más allá que no nos convenza, esa nueva persona tiene su etapa, llegan de tiempo en tiempo y son necesarias para crecer y nos hace saber que estamos avanzando y requerimos de un alto para encontrar la esencia y las nuevas formas que tenemos para expresarla; pulirlas y amalgamarlas al interior para que el todo sea uno. Uno nuevo, porque sabemos que no somos los mismos de ayer inclusive que el minuto anterior, por eso no cortes ninguna etapa, ni te frustres por los momentos desconcertantes, vívelos en su tiempo e intensidad exacta al igual que los felices y calmos.

En el arte de vivir, el ensimismarse cuando hay muchos a tu alrededor quizá no está bien, pero si no lleguen a ni siquiera darle una brisa de refresco a  tus carencias y necesidades importantes al momento por el cual estas pasando; entonces sientes que sobrevives entre cuadros de monas lisas y ultimas cenas esperando resurrecciones y ser dueños reales de sonrisas, alegrías y que los sueños son postergados o asesinados por el verdugo de los pies en la tierra y las manos vencidas por tal gravedad -quizá quede ello para poetas, pintores… seres sensibles que se abstraen fácilmente aunque halla multitud o jubilo-, pero como humanos deseosos de elevarse debemos darnos un tiempo para la soledad en crecimiento.

A veces uno naufraga en sus pensamientos y se siente en islas inexistentes y así descubres que eres el autor inimitable de tus historietas mentales... Luego regresas y encuentras gente zumbándote al oído o por medio de vientos, palabras que te llevan a concluir tan ligeros y continuos viajes; ¡que las islas están bien!, pero no el quedarse ahí por mucho tiempo... En cada instante, en cada momento solo se sabe lo pronunciado, lo visto rápidamente (igual a como va el mundo, sin prisa y sin tiempo), mas lo guardado o escrito entre líneas; quizá sincero, tal vez profundo, será olvidado. Pero la esencia del hombre es saber quién es y para ello debe encontrarse absorto, percibirse en el silencio y la paz de sus emociones y pensamientos, en la ausencia de su ego, de juicios y prejuicios y en la compañía casi silente de un Dios. Pero sobre todo se necesita Tiempo y Valor, para que poco a poco puedas ir escuchando tu interior limpio como el niño puro que espera en él; y que será lo único en este mundo que no te mentira.

jueves, 7 de abril de 2011

En tiempo de Elecciones: El Protagonista es el Pueblo

Todo se centra en las personas posibles que pueden gobernar un país y a ellos van los pedidos, los reclamos, los insultos, dudas y juicios; pero a quien se le debe pedir más, mucho más, es al pueblo votante.

Primero: Que sepa leer y escuchar: No oír, sino escuchar, que sepa leer entre líneas y ver más allá de la figura o postura del candidato que siempre es transitoria y mayormente falaz. Que lea su actuar, sus ojos, su pasado y su hoja de vida; que se informe hacia donde tiende su ideología, si sobre esa  línea política la historia ya nos ha enseñado los estragos que causa ese tipo de gobiernos al mundo, o si han fracasado en el tiempo. La historia enseña, aprendamos de ella –a nivel mundial todo va cambiando, no solo el clima, vemos en crisis a los poderosos y en vías de desarrollo a los tercermundistas y caen dictaduras largas y tercas-.

Saber de la persona que se presenta, debe estar más prepararse que sólo en oratoria o la sociología del pueblo -o de la mayoría- para llevar con artilugios su campaña, así venderse y no prepararse técnicamente en las necesidades actuales que demanda tanto el país como el mundo.
Segundo: No actuar por el miedo: Ya basta que al final tengamos que llegar a decidir por el mal menor teniendo candidatos mejore, con su propia ideología, política de gobierno -y a todos se respeta- pero con un currículo mas limpio, o de mayor aciertos y experiencia que errores u horrores.

A veces me hace pensar que el Perú está compuesto de mentirosos, oportunistas, de mediocremente preparados, seres egoístas y “agradecidos”, lo digo esto por la cantidad de gobernantes que nos han representado elegidos por nosotros y eso no es así –el peruano siempre ha sido superior a sus problemas y de gran capacidad e ingenio-; porque hemos tenido candidatos capaces, de trayectoria reconocida a nivel mundial y un solo ejemplo (Quisiera evitar dar nombres, pero es para aclarecer la idea) es Javier Pérez de Cuellar, por lo menos recordados de los últimos tiempos y mas allá de la que pudo ser su tendencia política, sus virtudes y defectos como persona; fue alguien que estuvo al frente de la ONU -organismo de gran relevancia mundial -por más de un periodo siendo reelegido por su capacidad y otras responsabilidades políticas y diplomáticas (por ende un tipo muy preparado, limpio y de experiencia internacional en problemas sociales, políticos, económicos…)  y actualmente es uno de los peruanos con mayores reconocimientos en vida a nivel nacional y mundial. Y fue otro que con artera apología a su dictadura, fue reelegido.

Tercero: Evitar pre juicios, no se trata si pertenece al segmento A, B, C… o Z, o si es blanco, negro, criollo o mestizo –evito decir cholo, porque aunque es una palabra ambivalente, denota cariño a una persona, pero también es despectiva y expresa ofensa-. Tampoco se trata si es de izquierda, derecha o centro; creo yo que es hora de que debemos sacar lo mejor de cada ideología política. Somos un país diverso, variado en razas, -de base una gran cultura como la Inca que aún que no ha sido revelada a todos los peruanos en su real y verdadera trascendencia-, sumamos a ella otras tantas culturas, casi  todas, las del mundo. ¿Por qué no sacar lo mejor de cada uno y lograr ese equilibrio tan esperado y que personalmente cada quien busca en sus propias vidas?; ya dejar las ideas de otrora sobre trincheras políticas, porque no somos los mismos que el minuto anterior, menos el mundo.

Cuarto: Actuar con los tiempos, en verdadera democracia y libertad: Libertad para pensar, optar, sin presiones partidarias, hereditarias o continuar con estrategias vetustas y folclóricas. Sabemos que no podemos ser una isla en estos tiempos y aunque la globalización trae consigo cosas malas, también buenas y es parte del hoy y más allá de renegar, escapar o creerla tan buena; filtrarla y vuelvo a mencionarlo, sacar lo mejor, lo mejor de todo y sobre todo fiscalizar, porque si estamos en democracia (de democracia: Forma de gobierno en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos. Doctrina política según la cual la soberanía reside en el pueblo, que ejerce el poder directamente o por medio de representantes. Forma de sociedad que practica la igualdad de derechos individuales, con independencia de etnias, sexos, credos religiosos, etc.), entonces debemos estar atentos -más que prohibir-, a que hacen con nuestros recursos, con nuestro suelo, con nuestra familias, con nuestro trabajo e impuestos, etc. Debemos ser nosotros quien gobernemos y no ellos, pero para eso debemos ser vigilantes, valerosos y no quedarnos en la conformidad o en el egoísmo de que sólo cumplan con mis expectativas y necesidades y no de todo pueblo peruano.

Nosotros somos quien debemos gobernar y los más interesados, entonces pongámosle un poco mas de información, de estudio, de escrutinio y dedicación  a este tiempo de elecciones a nuestra decisión.

lunes, 21 de marzo de 2011

Segundos y lecciones

(Escrito en Julio del 2008 después del terrible accidente que tuve con mi mamá y que se convirtió en una de mis peores experiencias.)

Hasta hoy, la vida me dio muchas lecciones sobre lo que es importante y diferenciarlo entre lo que es urgente y necesario –cosa difícil en un mundo donde te exige tanto y sobre valora lo superficial-, cada segundo en la vida. Viví experiencias que me daban señales de cómo hacerlo; escuché sermones como el de la montaña y sus despreocupaciones; de sacerdotes y amigos sabios, letrados y experimentados y de mi madre; enfrente la muerte de una amigo–hermano -joven, alegre, dinámico y sin contar la perdida de otros amigos- y la tristeza de perder a mis abuelos. Leí en libros y en la vida de los demás enseñanzas y ejemplos, pero…

Hasta ayer era otro, hoy ya no quiero ser igual que hace este segundo atrás, ¡luchaba por un futuro más estable! y en un segundo la vida me da otra lección sobre que no hay nada estable, de que no hay futuro seguro, solo hay este instante -Hic et nunc- en el cual tú y yo aún podemos respirar.

Hoy después de visitar una clínica la cual se a convertido en mi casa ya que voy mañana, tarde y noche -ya por más de una semana- y sus pasillos se han apoderado de mi vida; todo por aquel segundo que pudo hacer la diferencia…uno antes… uno después… hubiese sido otro el desenlace. Puedo descubrir lo que un simple acto llega a producir en nuestra vida y su repercusión en los demás. El pensamiento, la palabra, la decisión, el obrar que se da en un segundo…, cambia rumbos, cambia destinos, termina ilusiones, termina vidas.

Hasta hoy me descubro un hombre tan frágil, no sé si cobarde o temeroso, pero si consciente de lo sensible y susceptible que  me vuelvo cuando tocan los puntos más queridos que tengo, cuando veo mal aquel ser que amo y lo difícil que se hace mantener la calma para no llegar a la desesperación. Indagar un ¡por qué!, buscar una razón, un culpable, una respuesta, por este y por tantos sucesos dados, por aquellos que te cambian la vida, por lo que se da y lo que no se dio, por los sueños rotos, por los mitos y la inocencia perdida, perdida también la magia y quizá sólo quede duras realidades…, queda frialdad y no hay respuestas, no hay culpables… no se encuentra aquel episodio que pueda acaecer distinto, bueno, lleno de paz y evitar aquellos de tragos amargos.

No hay penados, solo hay hechos, eventos…no encuentro nada más que este momento, este segundo y es que siento que no puedo culpar ni a Dios para poder desahogarme, porque no tiene sentido, no da solución; no puedo juzgar y menos condenar al autor del hecho… sencillamente porque no tengo el valor de lanzar la primera piedra, porque soy tan humano, como tú, como aquel del acto imprudente, como todos; porque hasta hoy aprendí que es como un boomerang las críticas lanzadas, regresan a mí y con mayor fuerza,. Que no soy quien para evaluar a una persona y dictar el veredicto que mi ligereza puede dar. Solo puedo tomar conciencia y meditar sobre ese segundo y sobre cada segundo que hoy en adelante me llevará el vivir. De cada jornada a llevar, de cada palabra que puedo decir o no decir, de  cada pensamiento que debo concebir y aquellos que debo alejar de mi; de cada decisión, porque con ellos formamos al ser que será el segundo siguiente, porque cada uno de ellos llevará alegría o tristeza a mi alma y sobre todo a todos aquellos que en mi camino se crucen: “Cada palabra tiene que ser más que bien intencionada, tiene que ser silencio si no es verdad pura y comprobada, si no rescata lo mejor de la otra persona, más aún si la otra persona no está presente”. Así aprendo una vez más que no puedo levantar el dedo para señalar, culpar y menos para condenar, aprendí que solo puedo y debo esforzarme por mejorar cada momento,  por hacer de mis pensamientos buenos, positivos y en presente.

Hoy me doy cuenta de mi fragilidad y de que necesito de un Dios para enfrentar los momentos difíciles sin tener que recurrir a otros actos que solo me lleven a escapar del momento y puedan empeorar las cosas, que necesito de la mano amiga, del abrazo y el regazo tibio que me permita sentirme niño y bosquejar una lágrima silente.

Solo puedo pedir algo: segundos, segundos para meditar antes de actuar, para pensar en bueno y en provecho de todos, para que las palabras que decimos y no decimos puedan acompañar vidas y no extinguirlas o matar sueños, ilusiones y no llevar a cabo todo con tanta ligereza, como que quizás muchas veces lo hacemos.
 
Como la teoría del caos: Un pequeño segundo, un solo acto, una modificación en sus condiciones iniciales, varía drásticamente el comportamiento de sistemas dinámicos, una vida, una familia, una sociedad, el mundo...

miércoles, 9 de marzo de 2011

Cascadas y cataratas

En un viaje familiar pudimos disfrutar y admirar tanta vida y belleza junta, donde el acceso del hombre es limitado porque sólo cuenta con caminos angostos donde puede transitar en fila india. Para ser un lugar menos promocionado y concurrido por turistas tanto nacionales como extranjeros, que el Cuzco, esos pequeños caminitos estaban bien cuidados, muchos de ellos contaban con señalización y barandas de seguridad con los mismos troncos que proporciona la naturaleza para no romper la armonía; limpieza (botes de basura), normas que seguir, vigilancia y guías que no cobraban.

Caminos largos que te llevaban horas recorrerlos, Inclusive para llegar a las Cataratas  Velo de Novia (maravilla natural que inspiro el poema escrito al costado derecho del blog) había que bajar peligrosos peñascos y gradas naturales muy estrechas y paradas -mi madre en gran desafío llego sin mayores sobresaltos GRANDE MADRE-. Pero era tal la paz, la vida y el momento pleno que te da la selva que uno podía sentirse parte de ella e inclusive colgarse de aquellas lianas que se ven en las películas de Tarzán sin mayor temor; podías andar, saltar y volar  con libertad tanto físicamente, como espiritualmente.

Tengo en el recuerdo como la vida en su estado original comparte armoniosamente el paso de seres tan diferentes: cada uno con su fuerza, su lugar y abandono; tengo en la memoria el esfuerzo de mi madre por las grandes caminatas al igual que mis sobrinos que sin quejas, más bien con entusiasmo y júbilo (en la ciudad no caminarían más de dos cuadras y no por flojera, sino por lo pesada que es y su descanto). Tengo en el repaso, con el que sumo ya varios intentos de ahogamiento; -me paso en el mar de Mollendo, en una piscina de Radio Patrulla, en el rio Chili- esta vez fue en la laguna formada por las cataratas donde por intentar salvar a una mujer que no calculo la profundidad de la laguna que pretendiendo tener una mejor vista para su foto, se interno hasta no tener piso y empezar a dar sus primeros manotazos y yo, estando cerca me adelante a socorrerla, pero ante la desesperación de ella, la inoperancia de su amigo que estaba algo cerca y la quietud del enamorado que tomaba la foto desde la orilla; me empezó a hundir con ella.  Felizmente había que avanzar muy poco para pisar fondo y poder salvarnos, es así, que sin pensar mucho y entre medio del agua, debajo de ella y su desespero avance, no se realmente como, al final la llegue… mejor dicho llegamos a salir, pero ante tantas curiosidades, era que para un lugar tan pequeño, que en su circunferencia no tendría un diámetro mayor a cinco metros y que se encontraba repleto de gente, nadie, pero nadie se percato del exabrupto, ni mi familia. Es bueno saber hacer las cosas silenciosamente sin llamar mucho la atención… al final hubiera sido todo un roche…, así que no se enteraron más que ella, su amigo, su enamorado y yo, los cuales nos volvimos a encontrar en la noche en la plaza de La Merced y sólo bosquejamos una leve sonrisa y algo de vergüenza por parte de la dama.

Me preguntaba al ver una serie de fotos de diferentes cascadas y cataratas que me llego por un e-mail y recordar este viaje: Por qué ellas que van hacia abajo pueden crear tanta hermosura a la vista, tanta fuerza en su caída y a la vez tanto pavor al observar su trayecto…, y uno sentirse tan pequeño, pero no asustarse, sino sentirse agradecido y bendecido.

Pensaba en el ser humano que mira hacia arriba y sólo quiere subir y que igualmente puede causar pavor cuando va subiendo y creciendo; causa miedo con su actuar y proceder cuando se encuentra arriba, pero definitivamente no crea belleza, peor aún no crea vida, sino la destruye con su arribo; en cambio esas caídas de agua traen vida a su paso, hacen brillar a seres tan duros y resistentes como las rocas, llevan esperanza a pueblos cercanos y florecimiento a quien lo rodea. Creo… que …“Es tan bueno estar en la cima del monte como en las profundidades del valle, porque en lo alto puedes ver lo hermosa de la vida, pero estando dentro puedes saborear el origen de todo”


lunes, 28 de febrero de 2011

La Soledad – En el arte de vivir

¿Sabes cuántas tiempo he convivido con la soledad?, ¿las veces que le he sentido aún estando rodeado de tanta gente? inclusive estar dentro de una habitación pequeña y tanta gente en ella más de la que podría recibir, y yo ensimismado en el vacío… O estando en ella y ver como el alma se pasea sola distante al corazón que se sienta y no siente mientras el cuerpo yace en la cama con la mente en la nada o escapando de recuerdos, de futuros, de preguntas y juicios... "Vives en una constante proyección astral".

He hablado tanto de la soledad y melancolía en mis poemas, han sido una buena fuente de inspiración y si en otrora me parecía una buena compañera, luego llegue a sentirla como la amiga traicionera y hasta me llegue a cansar hablar de ella, de escribirle, a ya no soportarla, convirtiéndose  en la esposa con la cual  ya no te llevas bien y quieras desposarte, pero… ¿para qué?, para luego quedar en la nada y en un vacio peor… inexistente.

Aunque después aprendí de alguna manera sin ciencia exacta a convivir con ella, a agradecerle porque de ella salieron algunos de mis mejores escritos, porque en muchos momentos me llevó a pensar en mi, en fortalecer mi espíritu, percibir mi alma y perdonar al cuerpo, al pasado y al retraso, y sin que menoscabe mi corazón la volví hacerla compañera. Pero, quisiera que mayormente venga como ella misma, en su esencia… sola, que no venga con sus amigos –de vez en cuando y tal vez para crear que venga con la melancolía- pero que no llegue con el juicio, ni la censura, ni el sufrimiento; sólo la tristeza en su manifestación más pura y limpiadora; que no llegue con las preguntas y reproches, ni las cadenas de sistemas y normas. Que aprenda a dejarla en pequeños ratos y liberarme de ella con mis escritos o internarme en historias fantásticas, otras sosas, reales o fantasías, ajenas y propias, entre autores reconocidos y los escondidos que me llevan a involucrarme atisbando un pasaje de mi vida dentro o la posibilidad de que una cantidad de hojas así sea de mi autoría.

Alguna vez te has puesto a pensar como una misma persona puede escribirle al amor, a los sueños, a la fe y la esperanza y también a la muerte, a la derrota, al frío de una noche eterna y a la misma soledad en su mayor fealdad. Aún mas confundible a la razón es que eso transcurra en breves momentos… quizá así sea lo complejo y complicado de un artista, y sin considerarme tal, pero entre esa complejidad que le gusta lo sencillo, que siente como debe ser la vida de la mujer de muchos años encorvada y andrajos que vende sus caramelos en el centro de nuestro comercio o el anciano de terno de moda añeja que pide una limosna sentado en la acera de nuestra prisa. Entre ese vorágine de sueños y esperanzas de querer vivir plenamente y de pensar en la muerte, comulgar con la melancolía, la tristeza propia y ajena, de transcurrir en este mundo sin haber padecido a lo sensible entre tanta competencia, consumo, egoísmo e indiferencia… y es que quizá la misión aún no está concluida, es más, tal vez que la vocación suprema no es conocida…, es aún buscada.