jueves, 28 de abril de 2011

Esencia y Camino – En el arte de vivir

Un avatar se dedica a la vida ascética, alejándose de los deseos y apegos de este mundo que causan daño y dolor… ¿paradoja?; pero es más paradójico que cuando obtienes lo ansiado se convierte en adoración y cadenas, y quieres más; en vez de buscar ser sólo espíritu, alma libre de un cuerpo que sólo pide, una mente que cuestiona y divide…

Escuche alguna vez, que para crecer espiritualmente, tienes que saber lo peor que puedes hacer… Me dejo pensado y revisando mi vida por mucho tiempo.

Y es que quizá cuando sepas lo peor que ha cobijado tu interior y a donde puede llegar, ves también lo mejor de ti y te fortaleces espiritualmente para poder vencer aquello que inclusive muchas veces no entiendes ¡cómo pudiste haberlo hecho! Te vuelves más espíritu porque sabes que el cuerpo es quien ocasiona las otras acciones: el deseo enloquecedor, su adhesión a lo material, sus pensamientos de odio y venganza o de auto destrucción, etc. Entonces reconoces que tu alma puede estar siendo aplastada y necesitas rescatarla; para ello, primero tienes que encontrarla, hacerla más fuerte para contraatacar y vencer. Necesitas saber que hay en ti; siempre pongo este ejemplo: “si un mendigo va a tu casa a pedirte algo, necesitas saber que hay en su interior, para saber que le puedes dar; igual pasa con la persona; necesitas saber que hay dentro de ti, para saber que puedes dar y darte”… e ahí que empiezas a cambiar y crecer.

Necesitamos conocernos y el descubrirnos es parte del caminar, a veces tenemos todo tan controlado que no podemos saber quiénes somos realmente aunque nuestra vida pase en cierta “calma y seguridad”, con pocos errores, por ende aciertos pocos, repetitivos y eternos. No temas el andar, teme el no hacerlo y quedarte aplastado en un rincón, que es lo que mayormente el mundo nos ofrece. No temas el caerte, teme quedarte en el hueco que sabemos muy bien es originado por nosotros, entonces somos capaces de rellenarlo.

El sentirse “mal” – angustiado, deprimido, molesto o inquieto- tal vez no sea más que una señal que tu interior manda para saberte vivo cuando a veces piensas que ya no hay razón de vida, y estos sentimientos te llevan a palpar parte fundamental de ti, aunque pueda ser que todos a tu alrededor no notan tu presencia o nada te hace sentirte real o que, algo o alguien ciertamente importante o transcendente palpe tu ser. 

Cada momento tiene su espacio determinado y hay que vivirlo: como la tristeza; hay que sentirla y puede ser hasta “saborearla” y dejarla ahí, en su momento, sabiendo que es parte del caminar…, pero no dejarla trascender y que se convierta en sufrimiento, que a diferencia de la tristeza, que es algo más emocional-sentimental y del instante; ésta es más mental y por ende dañino y duradero. También el desconocerse en ciertas circunstancias difíciles de la vida por los cambios que uno descubre en su actuar –y que a veces no nos gusta o creemos que no es el de siempre-, pensar y decidir; y más allá que no nos convenza, esa nueva persona tiene su etapa, llegan de tiempo en tiempo y son necesarias para crecer y nos hace saber que estamos avanzando y requerimos de un alto para encontrar la esencia y las nuevas formas que tenemos para expresarla; pulirlas y amalgamarlas al interior para que el todo sea uno. Uno nuevo, porque sabemos que no somos los mismos de ayer inclusive que el minuto anterior, por eso no cortes ninguna etapa, ni te frustres por los momentos desconcertantes, vívelos en su tiempo e intensidad exacta al igual que los felices y calmos.

En el arte de vivir, el ensimismarse cuando hay muchos a tu alrededor quizá no está bien, pero si no lleguen a ni siquiera darle una brisa de refresco a  tus carencias y necesidades importantes al momento por el cual estas pasando; entonces sientes que sobrevives entre cuadros de monas lisas y ultimas cenas esperando resurrecciones y ser dueños reales de sonrisas, alegrías y que los sueños son postergados o asesinados por el verdugo de los pies en la tierra y las manos vencidas por tal gravedad -quizá quede ello para poetas, pintores… seres sensibles que se abstraen fácilmente aunque halla multitud o jubilo-, pero como humanos deseosos de elevarse debemos darnos un tiempo para la soledad en crecimiento.

A veces uno naufraga en sus pensamientos y se siente en islas inexistentes y así descubres que eres el autor inimitable de tus historietas mentales... Luego regresas y encuentras gente zumbándote al oído o por medio de vientos, palabras que te llevan a concluir tan ligeros y continuos viajes; ¡que las islas están bien!, pero no el quedarse ahí por mucho tiempo... En cada instante, en cada momento solo se sabe lo pronunciado, lo visto rápidamente (igual a como va el mundo, sin prisa y sin tiempo), mas lo guardado o escrito entre líneas; quizá sincero, tal vez profundo, será olvidado. Pero la esencia del hombre es saber quién es y para ello debe encontrarse absorto, percibirse en el silencio y la paz de sus emociones y pensamientos, en la ausencia de su ego, de juicios y prejuicios y en la compañía casi silente de un Dios. Pero sobre todo se necesita Tiempo y Valor, para que poco a poco puedas ir escuchando tu interior limpio como el niño puro que espera en él; y que será lo único en este mundo que no te mentira.

jueves, 7 de abril de 2011

En tiempo de Elecciones: El Protagonista es el Pueblo

Todo se centra en las personas posibles que pueden gobernar un país y a ellos van los pedidos, los reclamos, los insultos, dudas y juicios; pero a quien se le debe pedir más, mucho más, es al pueblo votante.

Primero: Que sepa leer y escuchar: No oír, sino escuchar, que sepa leer entre líneas y ver más allá de la figura o postura del candidato que siempre es transitoria y mayormente falaz. Que lea su actuar, sus ojos, su pasado y su hoja de vida; que se informe hacia donde tiende su ideología, si sobre esa  línea política la historia ya nos ha enseñado los estragos que causa ese tipo de gobiernos al mundo, o si han fracasado en el tiempo. La historia enseña, aprendamos de ella –a nivel mundial todo va cambiando, no solo el clima, vemos en crisis a los poderosos y en vías de desarrollo a los tercermundistas y caen dictaduras largas y tercas-.

Saber de la persona que se presenta, debe estar más prepararse que sólo en oratoria o la sociología del pueblo -o de la mayoría- para llevar con artilugios su campaña, así venderse y no prepararse técnicamente en las necesidades actuales que demanda tanto el país como el mundo.
Segundo: No actuar por el miedo: Ya basta que al final tengamos que llegar a decidir por el mal menor teniendo candidatos mejore, con su propia ideología, política de gobierno -y a todos se respeta- pero con un currículo mas limpio, o de mayor aciertos y experiencia que errores u horrores.

A veces me hace pensar que el Perú está compuesto de mentirosos, oportunistas, de mediocremente preparados, seres egoístas y “agradecidos”, lo digo esto por la cantidad de gobernantes que nos han representado elegidos por nosotros y eso no es así –el peruano siempre ha sido superior a sus problemas y de gran capacidad e ingenio-; porque hemos tenido candidatos capaces, de trayectoria reconocida a nivel mundial y un solo ejemplo (Quisiera evitar dar nombres, pero es para aclarecer la idea) es Javier Pérez de Cuellar, por lo menos recordados de los últimos tiempos y mas allá de la que pudo ser su tendencia política, sus virtudes y defectos como persona; fue alguien que estuvo al frente de la ONU -organismo de gran relevancia mundial -por más de un periodo siendo reelegido por su capacidad y otras responsabilidades políticas y diplomáticas (por ende un tipo muy preparado, limpio y de experiencia internacional en problemas sociales, políticos, económicos…)  y actualmente es uno de los peruanos con mayores reconocimientos en vida a nivel nacional y mundial. Y fue otro que con artera apología a su dictadura, fue reelegido.

Tercero: Evitar pre juicios, no se trata si pertenece al segmento A, B, C… o Z, o si es blanco, negro, criollo o mestizo –evito decir cholo, porque aunque es una palabra ambivalente, denota cariño a una persona, pero también es despectiva y expresa ofensa-. Tampoco se trata si es de izquierda, derecha o centro; creo yo que es hora de que debemos sacar lo mejor de cada ideología política. Somos un país diverso, variado en razas, -de base una gran cultura como la Inca que aún que no ha sido revelada a todos los peruanos en su real y verdadera trascendencia-, sumamos a ella otras tantas culturas, casi  todas, las del mundo. ¿Por qué no sacar lo mejor de cada uno y lograr ese equilibrio tan esperado y que personalmente cada quien busca en sus propias vidas?; ya dejar las ideas de otrora sobre trincheras políticas, porque no somos los mismos que el minuto anterior, menos el mundo.

Cuarto: Actuar con los tiempos, en verdadera democracia y libertad: Libertad para pensar, optar, sin presiones partidarias, hereditarias o continuar con estrategias vetustas y folclóricas. Sabemos que no podemos ser una isla en estos tiempos y aunque la globalización trae consigo cosas malas, también buenas y es parte del hoy y más allá de renegar, escapar o creerla tan buena; filtrarla y vuelvo a mencionarlo, sacar lo mejor, lo mejor de todo y sobre todo fiscalizar, porque si estamos en democracia (de democracia: Forma de gobierno en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos. Doctrina política según la cual la soberanía reside en el pueblo, que ejerce el poder directamente o por medio de representantes. Forma de sociedad que practica la igualdad de derechos individuales, con independencia de etnias, sexos, credos religiosos, etc.), entonces debemos estar atentos -más que prohibir-, a que hacen con nuestros recursos, con nuestro suelo, con nuestra familias, con nuestro trabajo e impuestos, etc. Debemos ser nosotros quien gobernemos y no ellos, pero para eso debemos ser vigilantes, valerosos y no quedarnos en la conformidad o en el egoísmo de que sólo cumplan con mis expectativas y necesidades y no de todo pueblo peruano.

Nosotros somos quien debemos gobernar y los más interesados, entonces pongámosle un poco mas de información, de estudio, de escrutinio y dedicación  a este tiempo de elecciones a nuestra decisión.

lunes, 21 de marzo de 2011

Segundos y lecciones

(Escrito en Julio del 2008 después del terrible accidente que tuve con mi mamá y que se convirtió en una de mis peores experiencias.)

Hasta hoy, la vida me dio muchas lecciones sobre lo que es importante y diferenciarlo entre lo que es urgente y necesario –cosa difícil en un mundo donde te exige tanto y sobre valora lo superficial-, cada segundo en la vida. Viví experiencias que me daban señales de cómo hacerlo; escuché sermones como el de la montaña y sus despreocupaciones; de sacerdotes y amigos sabios, letrados y experimentados y de mi madre; enfrente la muerte de una amigo–hermano -joven, alegre, dinámico y sin contar la perdida de otros amigos- y la tristeza de perder a mis abuelos. Leí en libros y en la vida de los demás enseñanzas y ejemplos, pero…

Hasta ayer era otro, hoy ya no quiero ser igual que hace este segundo atrás, ¡luchaba por un futuro más estable! y en un segundo la vida me da otra lección sobre que no hay nada estable, de que no hay futuro seguro, solo hay este instante -Hic et nunc- en el cual tú y yo aún podemos respirar.

Hoy después de visitar una clínica la cual se a convertido en mi casa ya que voy mañana, tarde y noche -ya por más de una semana- y sus pasillos se han apoderado de mi vida; todo por aquel segundo que pudo hacer la diferencia…uno antes… uno después… hubiese sido otro el desenlace. Puedo descubrir lo que un simple acto llega a producir en nuestra vida y su repercusión en los demás. El pensamiento, la palabra, la decisión, el obrar que se da en un segundo…, cambia rumbos, cambia destinos, termina ilusiones, termina vidas.

Hasta hoy me descubro un hombre tan frágil, no sé si cobarde o temeroso, pero si consciente de lo sensible y susceptible que  me vuelvo cuando tocan los puntos más queridos que tengo, cuando veo mal aquel ser que amo y lo difícil que se hace mantener la calma para no llegar a la desesperación. Indagar un ¡por qué!, buscar una razón, un culpable, una respuesta, por este y por tantos sucesos dados, por aquellos que te cambian la vida, por lo que se da y lo que no se dio, por los sueños rotos, por los mitos y la inocencia perdida, perdida también la magia y quizá sólo quede duras realidades…, queda frialdad y no hay respuestas, no hay culpables… no se encuentra aquel episodio que pueda acaecer distinto, bueno, lleno de paz y evitar aquellos de tragos amargos.

No hay penados, solo hay hechos, eventos…no encuentro nada más que este momento, este segundo y es que siento que no puedo culpar ni a Dios para poder desahogarme, porque no tiene sentido, no da solución; no puedo juzgar y menos condenar al autor del hecho… sencillamente porque no tengo el valor de lanzar la primera piedra, porque soy tan humano, como tú, como aquel del acto imprudente, como todos; porque hasta hoy aprendí que es como un boomerang las críticas lanzadas, regresan a mí y con mayor fuerza,. Que no soy quien para evaluar a una persona y dictar el veredicto que mi ligereza puede dar. Solo puedo tomar conciencia y meditar sobre ese segundo y sobre cada segundo que hoy en adelante me llevará el vivir. De cada jornada a llevar, de cada palabra que puedo decir o no decir, de  cada pensamiento que debo concebir y aquellos que debo alejar de mi; de cada decisión, porque con ellos formamos al ser que será el segundo siguiente, porque cada uno de ellos llevará alegría o tristeza a mi alma y sobre todo a todos aquellos que en mi camino se crucen: “Cada palabra tiene que ser más que bien intencionada, tiene que ser silencio si no es verdad pura y comprobada, si no rescata lo mejor de la otra persona, más aún si la otra persona no está presente”. Así aprendo una vez más que no puedo levantar el dedo para señalar, culpar y menos para condenar, aprendí que solo puedo y debo esforzarme por mejorar cada momento,  por hacer de mis pensamientos buenos, positivos y en presente.

Hoy me doy cuenta de mi fragilidad y de que necesito de un Dios para enfrentar los momentos difíciles sin tener que recurrir a otros actos que solo me lleven a escapar del momento y puedan empeorar las cosas, que necesito de la mano amiga, del abrazo y el regazo tibio que me permita sentirme niño y bosquejar una lágrima silente.

Solo puedo pedir algo: segundos, segundos para meditar antes de actuar, para pensar en bueno y en provecho de todos, para que las palabras que decimos y no decimos puedan acompañar vidas y no extinguirlas o matar sueños, ilusiones y no llevar a cabo todo con tanta ligereza, como que quizás muchas veces lo hacemos.
 
Como la teoría del caos: Un pequeño segundo, un solo acto, una modificación en sus condiciones iniciales, varía drásticamente el comportamiento de sistemas dinámicos, una vida, una familia, una sociedad, el mundo...

miércoles, 9 de marzo de 2011

Cascadas y cataratas

En un viaje familiar pudimos disfrutar y admirar tanta vida y belleza junta, donde el acceso del hombre es limitado porque sólo cuenta con caminos angostos donde puede transitar en fila india. Para ser un lugar menos promocionado y concurrido por turistas tanto nacionales como extranjeros, que el Cuzco, esos pequeños caminitos estaban bien cuidados, muchos de ellos contaban con señalización y barandas de seguridad con los mismos troncos que proporciona la naturaleza para no romper la armonía; limpieza (botes de basura), normas que seguir, vigilancia y guías que no cobraban.

Caminos largos que te llevaban horas recorrerlos, Inclusive para llegar a las Cataratas  Velo de Novia (maravilla natural que inspiro el poema escrito al costado derecho del blog) había que bajar peligrosos peñascos y gradas naturales muy estrechas y paradas -mi madre en gran desafío llego sin mayores sobresaltos GRANDE MADRE-. Pero era tal la paz, la vida y el momento pleno que te da la selva que uno podía sentirse parte de ella e inclusive colgarse de aquellas lianas que se ven en las películas de Tarzán sin mayor temor; podías andar, saltar y volar  con libertad tanto físicamente, como espiritualmente.

Tengo en el recuerdo como la vida en su estado original comparte armoniosamente el paso de seres tan diferentes: cada uno con su fuerza, su lugar y abandono; tengo en la memoria el esfuerzo de mi madre por las grandes caminatas al igual que mis sobrinos que sin quejas, más bien con entusiasmo y júbilo (en la ciudad no caminarían más de dos cuadras y no por flojera, sino por lo pesada que es y su descanto). Tengo en el repaso, con el que sumo ya varios intentos de ahogamiento; -me paso en el mar de Mollendo, en una piscina de Radio Patrulla, en el rio Chili- esta vez fue en la laguna formada por las cataratas donde por intentar salvar a una mujer que no calculo la profundidad de la laguna que pretendiendo tener una mejor vista para su foto, se interno hasta no tener piso y empezar a dar sus primeros manotazos y yo, estando cerca me adelante a socorrerla, pero ante la desesperación de ella, la inoperancia de su amigo que estaba algo cerca y la quietud del enamorado que tomaba la foto desde la orilla; me empezó a hundir con ella.  Felizmente había que avanzar muy poco para pisar fondo y poder salvarnos, es así, que sin pensar mucho y entre medio del agua, debajo de ella y su desespero avance, no se realmente como, al final la llegue… mejor dicho llegamos a salir, pero ante tantas curiosidades, era que para un lugar tan pequeño, que en su circunferencia no tendría un diámetro mayor a cinco metros y que se encontraba repleto de gente, nadie, pero nadie se percato del exabrupto, ni mi familia. Es bueno saber hacer las cosas silenciosamente sin llamar mucho la atención… al final hubiera sido todo un roche…, así que no se enteraron más que ella, su amigo, su enamorado y yo, los cuales nos volvimos a encontrar en la noche en la plaza de La Merced y sólo bosquejamos una leve sonrisa y algo de vergüenza por parte de la dama.

Me preguntaba al ver una serie de fotos de diferentes cascadas y cataratas que me llego por un e-mail y recordar este viaje: Por qué ellas que van hacia abajo pueden crear tanta hermosura a la vista, tanta fuerza en su caída y a la vez tanto pavor al observar su trayecto…, y uno sentirse tan pequeño, pero no asustarse, sino sentirse agradecido y bendecido.

Pensaba en el ser humano que mira hacia arriba y sólo quiere subir y que igualmente puede causar pavor cuando va subiendo y creciendo; causa miedo con su actuar y proceder cuando se encuentra arriba, pero definitivamente no crea belleza, peor aún no crea vida, sino la destruye con su arribo; en cambio esas caídas de agua traen vida a su paso, hacen brillar a seres tan duros y resistentes como las rocas, llevan esperanza a pueblos cercanos y florecimiento a quien lo rodea. Creo… que …“Es tan bueno estar en la cima del monte como en las profundidades del valle, porque en lo alto puedes ver lo hermosa de la vida, pero estando dentro puedes saborear el origen de todo”


lunes, 28 de febrero de 2011

La Soledad – En el arte de vivir

¿Sabes cuántas tiempo he convivido con la soledad?, ¿las veces que le he sentido aún estando rodeado de tanta gente? inclusive estar dentro de una habitación pequeña y tanta gente en ella más de la que podría recibir, y yo ensimismado en el vacío… O estando en ella y ver como el alma se pasea sola distante al corazón que se sienta y no siente mientras el cuerpo yace en la cama con la mente en la nada o escapando de recuerdos, de futuros, de preguntas y juicios... "Vives en una constante proyección astral".

He hablado tanto de la soledad y melancolía en mis poemas, han sido una buena fuente de inspiración y si en otrora me parecía una buena compañera, luego llegue a sentirla como la amiga traicionera y hasta me llegue a cansar hablar de ella, de escribirle, a ya no soportarla, convirtiéndose  en la esposa con la cual  ya no te llevas bien y quieras desposarte, pero… ¿para qué?, para luego quedar en la nada y en un vacio peor… inexistente.

Aunque después aprendí de alguna manera sin ciencia exacta a convivir con ella, a agradecerle porque de ella salieron algunos de mis mejores escritos, porque en muchos momentos me llevó a pensar en mi, en fortalecer mi espíritu, percibir mi alma y perdonar al cuerpo, al pasado y al retraso, y sin que menoscabe mi corazón la volví hacerla compañera. Pero, quisiera que mayormente venga como ella misma, en su esencia… sola, que no venga con sus amigos –de vez en cuando y tal vez para crear que venga con la melancolía- pero que no llegue con el juicio, ni la censura, ni el sufrimiento; sólo la tristeza en su manifestación más pura y limpiadora; que no llegue con las preguntas y reproches, ni las cadenas de sistemas y normas. Que aprenda a dejarla en pequeños ratos y liberarme de ella con mis escritos o internarme en historias fantásticas, otras sosas, reales o fantasías, ajenas y propias, entre autores reconocidos y los escondidos que me llevan a involucrarme atisbando un pasaje de mi vida dentro o la posibilidad de que una cantidad de hojas así sea de mi autoría.

Alguna vez te has puesto a pensar como una misma persona puede escribirle al amor, a los sueños, a la fe y la esperanza y también a la muerte, a la derrota, al frío de una noche eterna y a la misma soledad en su mayor fealdad. Aún mas confundible a la razón es que eso transcurra en breves momentos… quizá así sea lo complejo y complicado de un artista, y sin considerarme tal, pero entre esa complejidad que le gusta lo sencillo, que siente como debe ser la vida de la mujer de muchos años encorvada y andrajos que vende sus caramelos en el centro de nuestro comercio o el anciano de terno de moda añeja que pide una limosna sentado en la acera de nuestra prisa. Entre ese vorágine de sueños y esperanzas de querer vivir plenamente y de pensar en la muerte, comulgar con la melancolía, la tristeza propia y ajena, de transcurrir en este mundo sin haber padecido a lo sensible entre tanta competencia, consumo, egoísmo e indiferencia… y es que quizá la misión aún no está concluida, es más, tal vez que la vocación suprema no es conocida…, es aún buscada.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Tenemos una opción

El Perú ha tenido un crecimiento económico realmente significativo y sin desmerecer a nadie su aporte en los últimos gobiernos quizá mínimo (pero que detrás ha habido hombres que lo han hecho en silencio o mostrándose, al final la gloria se lo llevan los presidentes ni siquiera el partido; menciono esto para resaltar que tan mezquinos, ingratos,  mal y muy poco informados estamos). También está el aspecto coyuntural como ejemplos: la crecida en el precio de los commodities, la imagen del Perú sobre todo en el aspecto del turismo con Machu Picchu o el esfuerzo de tantos peruanos que han rescato la esencia del Perú y la han presentado a nivel internacional, tenemos a Gastón Acurio con la comida peruana por mencionar a uno y una rama de todas de lo rico que es el Perú: artesanía, productos agrícolas de exportación, textilería, diseño y moda… inclusive en programas de exportación y películas premiadas (cuando entendamos nuestras raíces como parte importante, real y de orgullo, no sólo para mostrar maravillas, sino para mostrar quien las hizo y el contorno que fortaleció y no ser una copia –que lo hemos sido por años- de culturas modernas externas que no tienen ni el diez por ciento de la riqueza e historia de la nuestra, seremos más grandes y trascendentes).

Al Perú le falta mucho, como en educación (que gracias a Fujimori tenemos un retraso de más de 10 años), formación y cultura que se la ha tomado mayor interés con el último premio Nobel de Literatura "Mario Vargas Llosa" -la gente empieza a leer-. Falta seguridad y sobre todo que ese crecimiento económico sea bien res tribuido, planificado de tal manera que llegue a ese todavía gran porcentaje que tiene el Perú de pobreza y que no se quede en los bolsillo de tantos corruptos.

No es la primera vez que el Perú tiene un candidato de la calidad de persona: PPK. Por ejemplo tuvimos a Pérez de Cuellar que mencionar sus logros y los premios que ha alcanzado y sigue obteniendo a nivel nacional e internacional me llevarían muchas más palabras e ítems que escribir, pero igual no salió presidente. Lamentablemente estamos acostumbrados a la criollada peruana donde el que tiene el floro y la pendejada (disculpen el término) de la calle convence y gana el liderazgo de la mancha que cree que piensa y no lo  hace; donde nos quejamos de los políticos tradicionales y son a los únicos que escuchamos, que pedimos cambio y nosotros no somos capaces de cambiar nuestras fuentes de información o de ampliarlas; capaces de ahorcar los hábitos o el chip que tenemos instalados desde niños por una tradición familiar de ideologías, políticas o rebeldías antiquísimas que ya no le hace bien al país o caer en ridiculeces como discriminaciones y racismo (nos quejamos de ser discriminados, pero estamos en el mismo juego, lo es el cholo del gringo, el blanco del negro y viceversa; el pobre contra el rico y el rico contra el pobre… de la costa sierra y selva) si entendiéramos de una vez por todas que estamos en el mismo barco y si se hunde nos hundimos todos. Entendamos que el crecimiento de uno es de todos y si los demás no crecen yo tampoco lo podre hacer en mi total dimensión.

Más allá de poner las manos al fuego por alguien y de pretender de que sea perfecto y que solo entrara al gobierno, es reflexionar sobre las posibilidades que tenemos y elegir  por quien tiene una trayectoria lo más limpia posible; de esfuerzo y no de oportunismo o de la politiquería de siempre; de talento, experiencia; conocimiento de nuestro país y el no obtenido por los viajes coyunturales a la hora de elecciones, sino por su querer llegar más allá de su propio interés, y no más que el querer siempre crecer, conocer y dar.