jueves, 22 de diciembre de 2011

Sentimiento Navideño

Mi padre me dará algo mejor, me dirá que Jesús es como yo(Leon Gieco – La Navidad de Luis)
El clima se presenta nublado, manifiesto que es presencia del verano arequipeño y que nos va adaptando a las fiestas de fin de año –Navidad y Año Nuevo-. Quizá para algunos el clima va con su estado de ánimo, con las festividades y su día a día; habrá una gran mayoría que espera que sea como los saludos clásicos… “Feliz Navidad” y “Prospero Año Nuevo” aunque llevemos consigo el estrés de la espera llegada de aguinaldo, las compras, las prisas, rutinarias y tontas costumbres de una sociedad de consumo… Aún así todo eso lo superan y el aire navideño los vuelve a contagiar de la buena nueva.

Si mi fe, mi convicción y dogma religioso predominan como muchas veces lo ha querido hacer, debería ser una “Feliz Navidad” en toda su extensión y profundidad. Saber por lo mismo que el Redentor, que el Dador de vida, el Mensajero paz, esperanza y amor nos ha nacido en un portal de Belén y ante la pobreza de su nacimiento la nuestra (no solo miseria material) debe quedar olvidada y suplantada por la esperanza y su reinado…, pero, en gran parte de mi ser no lo siente así.

Desde niño siempre me ha embargado este clima gris –que irónicamente me gusta- y el sentimiento de alegría por los juguetes que llegarían o porque era inicio de las vacaciones o por el nacimiento del Niño Jesús, era efímera, me embargada la tristeza de repente y pensaba en los niños que no tenían un juguete (tuve la suerte de tener unos padrinos que gran parte de mi niñez se acordaban de mi y otras veces mi padre y mi madre aunque a ella se le hacía algo mas difícil y además no era necesario, ya era más, pero más que suficiente los esfuerzos y sacrificios que hacía por nosotros durante todo el año) quizá sencillo… más aún cuando los veía y estaban tan cerca mío, como poder ser feliz y disfrutar lo que me llegaba, no podía.

Por muchos años hemos hecho campañas de Navidad, recolectando cosas necesarias para llevar, (ropa, juguetes, víveres) y preparar una achocolatada a la gente más necesita; primero lo llevamos a alrededores de Arequipa ciudad y otras fue saliendo de ella; con el Movimiento de Encuentros de Promoción Juvenil y aunque en pasajeros momentos uno podían sentir bienhechor, no podía callar mis emociones encontradas que preguntaban si ello era suficiente, que si la gratitud que mostraban –tan sencilla y grande- éramos verdaderamente dignos de recibirlas y que si lo hacíamos por ellos o que motivo personal nos motivaba a cada uno; que si en vez de alegrarnos debería entristecernos y cuestionarnos por tanta gente ignorada por sus gobernantes y hermanos sometidos a una lucha y rutina citadina. Tales sentimientos me llevaban a recordar el por qué no me gusta salir por estas fechas –y lo siento así desde que tengo uso de razón-, porque en vez de que llamen mi atención y deslumbren las luces multicolores, veía desde mi infancia que son en estas fechas que las diferencias sociales y económicas se amplían…, se juntan… y nos engañan. Se amplían porque mientras familias salen de los centros comerciales (aunque ahora hay varios o con mayor estupor, de niño fue primero en el Parque Duhamel y luego Siglo XX) entre alegres, preocupados y a prisa –por la hora y el miedo al ladrón- llenos de bolsas que a veces les faltan manos…, al costado de las puertas hay familias con las manos vacías esperando con algo llenarlas, con mucha tristeza en los mayores, despreocupación en los más pequeños y sin ninguna prisa porque no hay nada que les puedan robar ni un lugar –quizá- mejor donde puedan llegar.

Mientras damos los juguetes a los niños y ver su alegría uno puede recordar y tal vez para que las lágrimas no embarguen sigues el juego del jubileo, pero la mente iba repasando momentos en lo que uno participo pero del otro lado de la escena. Con la mano presta a recibir un juguete de plástico, con una taza para el chocolate y después de haber corrido para llegar a formar parte de esas largas colas de niños que esperaban que esta navidad algo de alegría. Todo quizá porque a Mamá la cesaron por protestar y defender sus derechos. Uno sobre otro se van sumando los recuerdos…, hubo fechas sin el plato de comida en casa por ese mismo motivo o por un robo sufrido en la misma casa. 

Días atrás caminando por las calles vi una señora que lleva unas cajas llena de ropa usada y otras cosas más, con sus ropas descoloridas al igual que sus niños -eran cuatro- que divirtiéndose a su lado, entre la acera y la pista con los juguetes recolectados en su andar de casa en casa. Ropa y juguetes que ellos atesoran y a nosotros nos incomodan en los pocos espacios que van quedando en los hogares.

Todas estas escenas me llevan a darme cuenta porque estas fiestas me ponen el alma gris. ¿por qué? me pregunto, si no puedo cambiar esa parte de mi que con facilidad se impregnan por los poros el sufrir y padecer de los demás y a veces a distancia; por que el ser tan sensible, el involucrarme emocionalmente con aquella persona que de algo padece; por qué no quedarme con las sonrisas o carcajadas que muchos ofrecen y no detenerme en su mirada para saber y sentir que algo no anda bien; veo resquicios de infelicidad… y me afecta; por qué no puedo ser indiferente ante ello y no permitir que me afecte tanto –quizá sea por eso que mi estado anímico muchas veces cambia de repente y se torna pésimo, sin saber el porqué, ahora creo que lo sé, debe ser por eso que mi ser atrae la tristeza aunque todo alrededor ría-. Una vez intente cambiar, para que no afecte tanto lo que a mi alrededor suceda; pretendí ser duro y frio, ser práctico en mis pensamientos e incluso matar al soñador que había dentro de mí, pero no se puede ir contra la naturaleza, esta reclama su lugar… “el rio vuelve a su cauce y con mayor fuerza”. Bueno, la melancolía y sensibilidad crea muchas veces todo lo que escribo y me lleva a interiorizar, aunque otras veces me aleja tontamente de los demás.

Todos los fines de años la gente espera que el próximo sea mejor, porque el que se está extinguiendo mejor ni mencionar y que de prisa se vaya. ¿Será que el año en verdad fue malo?, ¿será la falta de plata o los innumerables gastos que hacen el mal clima por momentos?, ¿serán los deseos, los sueños, las esperanzas… los verdaderos? y por que será Señor que es en estas fechas donde se registran grandes calamidades y desgracias; donde se suman muchos hogares que más allá del factor económico recuerdan las pérdidas inoportunas y trágicas de seres queridos, como la de esta mujer trabajadora municipal de Lima que vislumbrada un año mejor en otro laburo, termino en lo importuno.

No sé si pueda decirte feliz Navidad y un prospero Año Nuevo, quizá si hurgamos en nuestro interior para ver las condiciones en que está este nuevo pesebre donde Él quiere nacer; si antes de detenernos para ver que cábala vamos a realizar, damos el tiempo necesario para percibirnos a solas, con veracidad, valentía y en silencio y siguiendo la misma línea descubrir al redentor que queremos que nazca en nuestra vidas… Sólo amigo lector te podría decir que tengas una “NOBLE NAVIDAD Y UN DIGNO AÑO NUEVO PARA VIVIR”

jueves, 15 de diciembre de 2011

La Historia Delante De La Historia

El día viernes nueve de diciembre me quede matando el tiempo en mi oficina y entre que ya me voy y un momento más… me dio la una de la madrugada ya del día sábado diez cuando decidí por retirarme a mi casa.
Mientras cerraba las puertas pensaba en la seguridad que debería de tener para irme, reflexionaba que sería mejor tomar un taxi y no subir caminando como es mi costumbre, sobre todo por la hora, y es así que me incliné opte por “la seguridad”.
Ya estando en la esquina de La Salle con Goyeneche y observando pasar varios autos de servicio público; entre ellos había algunos vacios, pero todos casi a velocidad que demoraban la decisión de estirar el brazo para detener alguno y siguiendo la línea de la certeza, me tome mi tiempo y opte por uno de una empresa reconocida. Fue un tico blanco que lo aborde después de regatear un poco el precio; ya adentro y a dos cuadras de donde lo aborde, se dio origen a la historia que está detrás de la que les voy a contar -la no original- (cuantas veces de lo que leemos tienen una base en un hecho real y verdadero, sólo la base y lo demás es gran inventiva), la creada por un amigo de mente muy imaginativa y algo lasciva… claro secundados por otros; “no tendría sentido la narración si no ha trascendido”. Aprovecho también la oportunidad para dar mi granito en esta historia, sobre todo por conceptos de narración, para entre lazar algunos hechos que estaban aislados:
Quedarme yo hasta altas horas de la noche –ya madrugada- “escribiendo”, (quizá como en muchas ocasiones sucedió, donde me ensimismaba en la escritura, pero esta vez fue distrayéndome con el nuevo juego que me habían instalado en la maquina y que es realmente algo pegajoso “Plantas contra Zombis”), el motivo de la inspiración era una musa, al igual que la excusa para quedarse y así aprovechar el silencio del lugar, la noche y la oportunidad de tal deleite. Al mismo tiempo fuera del edificio espera un grupo de jóvenes guiados por algunas sospechas y seguimiento a la enamorada, aguardaban la salida que confirmase el recelo de uno de ellos y el desborde de la adrenalina de los otros.
Después de lo que fuese que hubiera ocurrido en ese lugar “lujurioso” (pondrás tu cuota en la imaginación de tu proceder en la retina de tu creación) o quizá simplemente romántico o ilusión platónica… Salimos del lugar porque el taxi de la empresa que llamamos esperaba en la entrada y muy prestos por el cuidado, razón de lo oculto, abordamos el vehículo sin saber que éramos aguardados y que la misma prisa para salir del lugar la tenían ellos una vez que nos vieron.
Ya en el taxi, el cual se tomo sin detenerse en el costo de la ruta que se le señalo; íbamos envueltos entre la timidez, el silencio, las sombras de la luces de faros y postes que se perdían por la retina; la vanidad del halago al ser la musa de versos embelesados y un tierno apoyo en el hombro; sumaban al febril momento que transcurría; lapso del camino entre el lugar que dio origen a todo esto y la casa de la susodicha.
Ya de vuelta en el taxi, después del caballeroso despido, y con la mente perdida en el momento que violento “valores” creando tantas suposiciones; emprendimos la vuelta hacia mi regazo el cual fue interrumpido por la prisa y bocinados que originaba otro vehículo que acarreaba una persecución que él señor conductor no sabia y yo tampoco. Toda esta previa zozobra termino en una embestida al auto en el que me encontraba; entre las esquinas de  Goyeneche y Muñoz Najar (lugar verdadero donde ocurrió el accidente, y que fue ocasionado por un auto negro lleno de adolescentes, que después taxistas que pasaban por el lugar y se detuvieron apoyar a su colega, me delataron el estado de ebriedad de estos jóvenes),  originando el choque contra la pared de la casa ubicada en la esquina superior izquierda de la avenida Goyeneche –edifico en construcción-. Ante el alarido de los jóvenes decidí salir y sin saber que pasaba (aunque la historia original creada presume que si sabia y salí corriendo del vehiculó para escapar) y al ver sus intenciones que sus ojos, prisa y extremidades denunciaban, decidí dar prisa a mis pies y correr pensando que quizá se tratase de un asalto -inquieto porque el taxista haga lo mismo, pero el asunto era conmigo-, producto de la persecución, son los golpes que me aquejan: La cojera que padezco es origen por la inflamación de mi rodilla izquierda, producto de la caída al tropezar, al escapar, con un sardinel donde resulto dañada seriamente mi articulación; los rasguños en las extremidades derechas, son por quererme levantar y no poder hacerlo ante el arremetimiento de los jóvenes vengadores del honor; y el dolor en el hombro derecho es producto de una de las feroces patadas que recibí en ese momento -suerte que estos muchachos “buenos” no me tocaron la cara y que esta no presenta ni la más leve huella de aquella odisea-.
Ante la intervención de otros taxistas y la policía que llegó, controlaron a los “valerosos muchachos, paladines de la reputación y la impunidad” y yo ya repuesto sentado en la acera decidí llamar a mi amigo de gran inventiva (a quien llame en la otra historia, fue a mi hermano mayor que estaba de guardia en el centro de salud donde labora) que rápidamente llegó al lugar antes de que los bomberos me lleven a un nosocomio donde me podían atender por medio del SOAT del taxi.
Después que los bomberos se aseguraron de mi estabilidad física me condujeron al hospital Honorio Delgado donde el SOAT no cubría el atentado que había sufrido porque era ajeno al vehículo tomado (llegamos con el taxista heridos, pero su SOAT era de una aseguradora que le debe –según la asistenta social- una suma fuerte de dinero al hospital, por eso no nos podían atender) así que supongo que los costos de las inyecciones y las placas tomadas fueron por cuenta de mi gran amigo el cual llego después con la policía.
Ya una vez estable, aunque muy adolorido –dolor que se agudizo al voltear la pierna rápidamente para que me tomen una placa de la parte interna de la rodilla-; con la comprobación de que no hubiera fracturas, ni heridas graves y con la orden de alta nos fuimos a mi casa ya casi con el sol que se asomaba. Subí despacio grada por grada y por el cansancio no me detuve a pensar en lo ocurrido, ni en mi “pecado” y cuidando de estar quieto para que no me interrumpa dolor alguno, me quede dormido.
La historia que le conté a mi amigo –del choque de dos autos- no fue corroborada por la policía y así asegura esta historia porque consta en el parte policial.
Tal vez se puedan aumentar detalles con el tiempo, hacerla más novelesca; pero... que interesante, como de un suceso se pueden crear cuentos paralelos, narraciones que son alimentadas por nuestra imaginación –en algunos casos de una verdad como el grano de mostaza se elevan chismes que dañan a otros seres-, muchas veces inclusive los reales sucesos ya modificados son variados y aumentados cuando pasan de persona a persona. Yo me pregunto: ¿cuánto de lo que realmente paso y de lo ahora escrito se entrelazaran y instauraran otras nuevas historias?, de igual manera pienso a que personas le interesaran la verdadera o la ahora escrita y fundamentar la distorsión de la imagen que de uno crean.
Al final algo interesante vio la luz y no haber quedado en un dato estadístico en los archiveros de la policía, bomberos, hospital, incluso en los de la empresa del taxi utilizado y de que la querella es mas por lo material (los autos afectados) que por el estado de las personas, inclusive se ve más lo físico que lo emocional –aquellos daños psicológicos que puedan crear temores u otras afecciones-. Seremos un número más en el sistema, que ni en la portada del matutino se verá, porque no hubo sangre mas allá de medio litro.
Y una reflexión personal que me lleva a la ley de la atracción, que se supone que atrae en menor grado lo negativo que lo positivo, pero pude comprobar que es al revés; y que debo darle gracias a Dios por que el llamado de atención para darme cuenta de mis pensamientos y deseos, fue pequeña, pero que enseña.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Trescientos sesenta y cinco días de No Violencia y No Maltrato… contra cualquier Ser y de ningún tipo.

No al injurio física o psicológica contra nadie. No aceptarla por miedo a la soledad, o por mendigar un poco de amor, o de pan. No al abuso de nadie: mujer o varón; niño, adulto o anciano, ni a su desmedro del honor y honra por chismes que ladran las personas a las que no pueden alcanzar o imitar. No permitir el despotismo laboral por defender un puesto de trabajo o ganar algún real más. No a la desvalorización de la personas en las combis -y en lugares discriminatorios- que nos creen cajas que pueden empujar, hacer a un lado, botar o apilar por el deseo nuestro de ganarle al tiempo y llegar pronto a nuestro destino o desear asistir en libertad en algún lugar. No al agravio auditivo por ignorantes y desesperados choferes, ni a nuestro aire por tantos conocidos de orejas sordos. No al maltrato a los hijos y abuelos por la prisa en la vida de los adultos, seres aprendices y creídos de superioridad o estabilidad emocional… quizá sea sólo falta de paciencia..

“Aprendamos a valorarnos y valorar… nada vales más que el Ser Humano ni miles de monedas, ni todo el tiempo, ni los falsos amoricones, ni el poder o la fama… nada”.

Y no al maltrato de la naturaleza por un desordenado, narcisista, materialista y ambicioso progreso; ni a la vejación de los animales por estúpidos y salvajes espectáculos; por caprichosos gustos de entretenimiento e inclusive afanes domésticos; privándolos de su espacio y hábitat.

Rompamos el silencio como nos comparte Fernando Ubiergo. Levanta tu voz oportuna cuando asalten tu dignidad, no callemos y pequemos de omisión siendo sólo temerosos espectadores cuando los demás son violentados por cobardes, iletrados y vetustos procederes; y exijamos a nuestras autoridades a actuar oportuna y en justa medida a las quejas, denuncias; para darnos así la protección, el ambiente estable y necesario. Así, demostrando que en realidad somos seres superiores y pensantes, podremos vivir en PAZ.

“Será Señor y señores que nos falta una pisca de Amor, quizá igual que el granito de mostaza para la fe”

viernes, 18 de noviembre de 2011

Seres Rodantes

Estos seres de lata y oro negro
se presentan vociferando desde su interior,
con voz ronca el poder de su fierro y grasa
que a gritos de su idioma troglodítico
van sobresaltando mi alma.

Seres multicolores que se consumen en su gula,
alimento silente que calla su propia desvalorización
y es tan acuciante su prisa
que se dan el gusto de aplastar algunos
y dejar atrás a otros con un escupitajo.

¡Ah! y tantas veces anhelo poseer uno de estos monstruos…
para ser parte de este paisaje adusto
de ruidos abrasivos para los oídos,
de aire y actuar acre, para la paz física y mental…
¡Ay, que penoso deseo!  

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Carta a mi Madre: Hoy en su onomástico

Quintina: Amante de las matemáticas y el buen lenguaje.
Feliz día mamá:

Así es como te recuerdan tus amigas de la Promoción Pio XII de la Escuela Normal de Tacna “Corazón de María” y ahora entiendo un poco más el por qué de tu exigencia. Aunque en los números mayor dificultad no tenia, pero la exigencia por la buena escritura –tu de tan buena letra, exigías a este amanuense de jeroglíficos mantener “Palmer” hasta quinto de media y me repetías: “las letras hay que dibujarlas”…, haber si algún día se pudiera descifrar mis escritos que ni en forma y tal vez ni fondo muchos de ellos se logren entender-, la ortografía precisa  y la gramática bien empleada y expresada; me valieron largas noches y miles de hojas rotas y rehechas.  

Ahora pasados tantos años, veinte desde que salí del colegio y que recién voy descubriendo mi verdadera vocación, ese costo pagado es bien válido. Creí en ese tiempo que mi vida futura seria trazada por los números y analices, nada que ver con ciencias o letras, menos pensar en el arte –aunque me atraía- para una familia pobre no va bien soñar en ello… Ahora son las letras y el arte que le dan motor y motivo a mis días… “Mujer de intuición inequívoca, madre de sabiduría infinita, maestra integra; grabaste a noches y pellizcos el buen lenguaje en este aprendiz de escritor y poeta”.

Hoy madre que eres la prueba viva del milagro mejor que Dios nos ha dado, que volvemos a ver la fortaleza de ayer que venció mil obstáculos para darnos lo mejor y sacar adelante a estos cincos difíciles hijos…, te la diste ahora a ti y venciste a todas esas enfermedades que equivocadamente pensaron que ya te poseían. Setenta y uno años que no se notan porque eres más joven que ayer, porque vuelves a ser maestra de tus segundos hijos y hombro fuerte de los primeros, reduciendo distancias y años, recuperando memoria y calidad de docente, aquella de grandes resquicios hoy en día. Te confieso que cuando leía la frase de arriba escrita, en las memorias de la Promoción Pio XII, me sentí mil veces y más orgulloso de ser tu hijo. Ojala pueda yo retribuir por lo menos en un diez por ciento en jactancia para ti.

A Dios gracias por regalártenos por segunda vez, pidiéndole que esta bendición perdure porque te necesitamos y, gracias a ti… por todo… no puedo enumerar, corto quedaría e injusto sería.  GRACIAS.


Paul Yasha ML

martes, 4 de octubre de 2011

Lo que hoy debió de ser...

Martes 04 de Octubre de
FIL Arequipa 2011

Los adolescentes que están bailando y que sólo conocen el Eros Bueno. Si ellos no se dejan influir por la hipocresía del Amor que dominó la generación anterior, el mundo, con seguridad, será otro.

Philos es el amor bajo la forma de la amistad. Es lo que siento por ti y por los otros. Cuando Eros no consigue que su llama siga brillando, es Philos el que mantiene unidas a las parejas.

Ágape es el Amor que devora…  Quien conoce y siente Ágape, ve que en este mundo nada tiene importancia, excepto amar…  Ágape no podía ser discutido; era necesario vivirlo.

Paulo Coelho, “El Peregrino

Presentación del Poemario “El Último Regalo”

Hay en palabras cortas, expresiones muy fuertes; hay pequeños libros de sentimientos enormes, hay amores que dañan pero crean…, aunque sea un último… regalo.

La vida es un donativo, pero una vida sin amor; ¿será un obsequio? o será una proeza. ¿No será como vegetar entubado a maquinas de esperanzas?, ¿a dichos de futuros mejores y merecedores que están a la vuelta de una esquina sin saber en qué esquina?, o si esta acá o en la China.

Sabemos que este sentimiento-decisión: es creatividad, es vida plena alimentada por las vicisitudes que da el estar consciente e inmerso en cada instante, en cada vivencia; es nacer de nuevo y quedarse como niño eternamente, con la picardía inocente por descubrir primerizamente mil veces al otro ser. Morbo, locura, pasión, entrega en donación... son palabras fuertes en su definición y en el amor son sin solución.

Hablarles de amor, suena tan repetitivo y muchas veces trillado, porque se ha decir lo mismo con las mismas o con diferentes palabras de lo que tu, y creo yo sabemos. Entonces sólo te propongo que esta obra la disfrutes y que más que mía es tuya. Tú la vivirás, la interpretaras, la sentirás y espero que vibres con ella como yo cuando escribía cada verso que a veces lo hacía volando y otros escupiéndolos: “toda obra de arte una vez expuesta deja de ser del autor y pasa a pertenecer al que la posee”… se lo escuche una vez a Facundo Cabral –que Dios comparta con él filosofía y sabiduría en su gloria-.

Y entre filosofías raras, análisis de largas abstracciones  y entre disertaciones con amigos departía una reflexión sobre "el amor", sobre dudas y preguntas acerca de los sentimientos cercanos o “parientes”; que ahora me permito manifestarlo:

El de no confundir el amor con el querer, con el deseo, pasión  u obsesión. Confundirlas acaece y pasa a menudo… También con la costumbre, con el miedo a la soledad o al tiempo; con un gusto o simple ilusión. (es mejor ser sincero con uno mismo, determinar y manifestar lo que en ti acontece y no yuxtaponer, sobreponer o soslayar al amor para mentir y obtener así otros propósitos)

 Todo esto no es amar, ni mucho menos te llevan a la decisión, aunque dichos sentimientos mucho se  parecen y es que los separa una línea muy delgada. Pero sí, el amor te puede llevar, conjugar y amalgamar muy bien con  emociones tales como la pasión y el deseo, también quizá en otras instancias; con el querer, el desear e incluso hasta la necesidad y la urgencia. Pero, quien  conduce la “razón de amar” y ha de ser el primero y último, es solamente el amor...

 “La locura lo acompaña en justa, lógica y eterna medida”, mas no oficios fríos, ni rutinas… ni terceros; ajenos a la intimidad de los momentos de mayor exaltación, involucración y autentica entrega, que puedan opinar a base de datos y ratos contaminados por contextos y contornos sociales y globales.

Amor arrostrado

El arrostrar tiene que ver con el amar...
el amar, tiene que ver con Dios,
Dios es amor… ¡Eterno Es!

Tú eres mi amor eterno,
entonces: ¿eterno es?…, es ¡siempre!
y, ¿cuánto y tanto es siempre?

Siempre es aquí y ahora, es presente,
presente es  Dios, enseñanza perfecta de amor.

Siempre es, en presencia y pensamiento…
en ausencia y sentimiento.

eso es siempre.., eso es eterno…,
eso es el amor arrostrado.

Sólo un detalle anecdótico en comparación con mi primer poemario, que en su concepción fue más rápido que al anterior, pero por razones que no sé, no entiendo y no quiero averiguar, su publicación ha demorado mucho, muchísimo más tiempo. Es más pequeño, pero de una esencia más compleja, de una etapa igual corta, pero igual de profunda.

Espero que aunque el título de este poemario es “Último Regalo” no sea el último libro que publique y que siempre esté presente en mi la dadiva de lo que se, de lo que tengo, de lo que pueda dar, ya sea poco.

Paúl Yasha ML

lunes, 12 de septiembre de 2011

“PITIN”

Cursaba el primer año de secundaria en una de las aulas del colegio San José – Arequipa, ubicada al fondo del pabellón que da con la puerta lateral y de primer acceso del colegio. Al final de este estaba su “oficina”; reciento pequeño y cálido que enmarcaban perfectamente su presencia. Era nuestro asesor espiritual, el Padre Benjamín Fernández-Dávila Olivera, queridamente llamado “Pitín”. El sacerdote del abrazo tierno, la cara angelical de un abuelo de cuentos infantiles, de la paciencia, tiempo y oídos, para regalártelos al igual que el consejo preciso que estaba cargado de fe y sabiduría.

Recuerdos tal vez yo me lleve pocos a comparación de mis compañeros de promoción y colegio; pero, fueron suficientes para sentir el amor paternal que me ofrecía y eran tan desconocidos para mí. Me llevo la preferencia al ser llamado y retirado de las aulas para con él conversar –muchas veces fueron en las clases de inglés, ¡grande Padre Pitín!- . “Cuando asomaba su rostro por la ventana pequeña de la puerta de nuestra aula, ya que quedaba a paso de su oficina, muchos hacían señas para ser convocados a su lado, y yo, sin hacer ningún gesto, aún más, me sentía estrujado, escondido entre mi timidez y complejos…, era, al que muchas veces prefería llamar…”

Las memorias son  más que una cadena y medalla con el perfil de la Virgen María de plata que alguna vez me regalo y la extravié entre los matorrales que bordeaban una poza en Yumina, donde nos bañamos con algunos compañeros de aula cuando fuimos a acampar con la promoción -la busque hasta no poder más y me quedó la tristeza por lo que ello representaba- Es el amor de la Madre Inmaculada en Pitín, ese cariño del que les hable y él  muy sabiamente me lo transmitía y sabia la falta que me hacía; me llevo sus palabras que refrescaban los momentos difíciles que él niño-púber vivía; me llevo el abrazo de Jesús en sus brazos. Me llevo su rostro como imagen del amor paternal silente y sincero; y la tristeza de no haberle robado más su tiempo y cariño... "Ser inmenso en cuerpo pequeño"


BENJAMIN FERNÁNDEZ-DÁVILA OLIVERA, S.J.

Nació en Cerro de Pasco en 1919. Falleció el 6 de septiembre de 2011 a los 92 años de edad y 74 de Compañía. Entró al Noviciado de la Provincia de Chile en Chillán el 21 de marzo de 1937; pero los primeros votos los hizo el 22 de marzo de 1939 en el Noviciado del Perú, que había sido abierto el año 1938. Así ya se quedó en el Perú para hacer sus estudios de Humanidades. La Filosofía la estudió en San Miguel en Argentina, y la Teología en Granada en España. Fue ordenado sacerdote 31 de mayo de 1952. Más adelante hizo el doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad Católica del Perú en 1958.

Su primer destino fue el Colegio de la Inmaculada y ahí trabajó como Espiritual de Primaria, Profesor y Secretario del P. Provincial.

Sus largos años de vida le han permitido tener una gran diversidad de trabajos. Sin tener “voto de estabilidad” ha permanecido dos largos períodos en dos lugares de la Provincia: en el Colegio San Ignacio de Piura estuvo 22 años, desde que se iniciaron las clases en abril de 1959 en un local provisional en la Plaza de Armas, y en Arequipa otros 18 años. Pero siempre disponible, como escribió el mismo P. Pitín al Provincial de entonces cuando dejó Piura: “estoy dispuesto a lo que los Superiores ordenen” (18 de agosto de 1981).

En Piura, además de trabajar en el Colegio y en la Pastoral de la ciudad, fue Profesor de Sociología en la Universidad Nacional de Piura, y fue Rector de la misma Universidad durante cuatro años, en época nada pacífica, y donde con su paciencia logró llevar las dificultades con buen ánimo y solucionar las dificultades y las huelgas.

En Arequipa estuvo de Superior de nuestra Residencia, colaboró con el Colegio de San José como Director Espiritual de los menores, y fue asesor del Apostolado de la Oración y del Movimiento Eucarístico Juvenil. En Arequipa también colaboró en el Seminario Arquidiocesano. También tuvo un tiempo, en 1997, de trabajo pastoral con hispanos en Kingston, Carolina del Norte.

Para completar su fecunda tarea apostólica fue miembro del equipo de formación de nuestro Juniorado en Breña durante cuatro años, donde fue muy querido por nuestros juniores, además de colaborar muy activamente en ese mismo tiempo en la Parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados. Finalmente participó como Vice-Rector Académico en el proceso de creación de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Todo eso, a pesar de algunas limitaciones de su salud, ya que fue operado en dos ocasiones de la cabeza del fémur. Y todo lo supo llevar con paciencia y mucha alegría; siendo siempre muy apreciado en la vida comunitaria por su buen carácter y por hacer agradable la vida de los demás.

Descanse en paz, siervo bueno y fiel.

(De la nota enviada por el P. Adolfo Franco SJ, Socio del P. Provincial)